El suelo de Granada sigue dando señales de actividad, aunque los últimos movimientos registrados se mantienen en magnitudes bajas. Este lunes 7 de septiembre, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha anotado varios temblores en el área metropolitana que fueron percibidos por la población, después de un domingo en el que Armilla y Villa de Otura volvieron a concentrar la atención.
El episodio más reciente marcado como sentido en el listado del IGN se produjo a las 14:54, hora local, al sureste de Gójar. Alcanzó una magnitud de 1,7 mbLg y se localizó a unos cuatro kilómetros de profundidad. Horas antes, a las 06:23, otro movimiento de magnitud 1,7 se había registrado al suroeste de Maracena, prácticamente en superficie, y a las 04:09 un seísmo de magnitud 1,6 había tenido su epicentro al sureste de La Zubia, a seis kilómetros de profundidad. Los tres aparecen como sentidos en los registros oficiales.
Armilla había vivido una sacudida más clara el domingo por la mañana. A las 08:02, el IGN situó al suroeste del municipio un terremoto de magnitud 1,9 mbLg, a solo dos kilómetros de profundidad. La intensidad máxima alcanzó el grado III y el movimiento fue percibido en Armilla y Churriana de la Vega, además de en distintos puntos de Granada capital, Las Gabias, Vegas del Genil, Santa Fe, Alhendín y Ogíjares.
Ese mismo domingo, a las 15:04, se registró otro temblor de mayor magnitud, 2,4 mbLg, al noreste de Villa de Otura. El IGN lo situó como un evento superficial y también lo calificó como sentido. La intensidad III apareció en municipios como Alhendín, Armilla, Cájar, Churriana de la Vega, Las Gabias, La Zubia y Ogíjares. En Granada capital se notificaron intensidades más bajas.
La sucesión no comenzó este fin de semana. El 1 de septiembre, un seísmo de magnitud 2,0 al noreste de Armilla alcanzó intensidad III y fue percibido en el propio municipio, Alhendín, Churriana de la Vega y Granada. Tres días después, el 4 de septiembre, otro terremoto de magnitud 2,2 al noroeste de Churriana de la Vega volvió a sentirse en una amplia parte del cinturón metropolitano.
La actividad forma parte de la serie sísmica de Alhendín iniciada el 14 de agosto. El balance difundido a 31 de agosto situaba la secuencia en 1.430 terremotos, 122 de ellos sentidos por la población. Los dos episodios de mayor energía ocurrieron los días 15 y 18 de agosto y alcanzaron magnitud momento 4,8. La mayoría de los eventos de la serie, sin embargo, fueron de magnitud inferior a 2 y se localizaron a profundidades menores de diez kilómetros.
Esa escasa profundidad ayuda a explicar por qué algunos movimientos pequeños pueden notarse con claridad en municipios muy próximos al epicentro. La magnitud mide la energía liberada por el terremoto, mientras que la intensidad describe cómo se percibe y qué efectos produce en un lugar concreto. Por eso un seísmo de menos de magnitud 2 puede ser sentido por vecinos si ocurre muy cerca y a poca profundidad.
El catálogo también recoge este lunes un movimiento de magnitud 1,4 al noreste de Armilla, registrado a las 07:10 y a 12 kilómetros de profundidad. En su ficha no consta una intensidad máxima, de modo que no aparece entre los eventos destacados como sentidos. El propio IGN recuerda que su lista de los últimos diez días muestra los terremotos de magnitud 1,5 o superior y aquellos que han sido percibidos; los eventos más pequeños quedan en el catálogo completo.
Para Granada y su área metropolitana, la diferencia respecto a las sacudidas más fuertes de agosto está ahora en la escala: siguen produciéndose terremotos, pero los registros recientes son mucho menores. La evolución de la serie continúa dependiendo de los nuevos datos que incorpore el IGN, que revisa localización, profundidad y magnitud a medida que procesa la señal de sus estaciones.