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Los temblores vuelven a la conversación diaria en Granada

Armilla, Gójar, Maracena y La Zubia han registrado nuevos movimientos de baja magnitud entre el domingo y este lunes. Algunos se han sentido pese a quedar por debajo de magnitud 2.

Los temblores vuelven a la conversación diaria en Granada

Andreuvv / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0 · rights

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

En Granada, la pregunta «¿lo has sentido?» ha vuelto a tener una respuesta afirmativa en varios municipios del área metropolitana. Los últimos registros del Instituto Geográfico Nacional (IGN) muestran una cadena de terremotos pequeños entre el domingo y este lunes, varios de ellos perceptibles para la población aunque sus magnitudes no hayan llegado a 2.

Este lunes 7 de septiembre, el movimiento más reciente señalado como sentido por el IGN se produjo a las 14:54 al sureste de Gójar. Tuvo una magnitud de 1,7 mbLg y una profundidad de cuatro kilómetros. A primera hora, a las 06:23, otro seísmo de la misma magnitud se localizó al suroeste de Maracena. Antes, a las 04:09, un terremoto de magnitud 1,6 se había registrado al sureste de La Zubia. Los tres figuran como percibidos en el listado oficial.

La jornada anterior dejó dos referencias especialmente claras para los vecinos del cinturón sur. A las 08:02 del domingo, un terremoto de magnitud 1,9 tuvo su epicentro al suroeste de Armilla y se originó a solo dos kilómetros de profundidad. Alcanzó intensidad III y fue notado en Armilla y Churriana de la Vega, además de en Granada capital y otras localidades próximas.

Horas más tarde, a las 15:04, el foco se desplazó hacia Villa de Otura. Allí el IGN registró un movimiento de magnitud 2,4, superficial, que también fue sentido. La intensidad III se notificó en varios municipios, entre ellos Armilla, La Zubia, Alhendín, Cájar, Churriana de la Vega, Las Gabias y Ogíjares.

Que un terremoto tenga una magnitud modesta no significa que pase inadvertido. En una zona urbana densa, un movimiento muy superficial puede traducirse en una vibración breve, un ruido o un pequeño desplazamiento de objetos que muchas personas reconocen al mismo tiempo. El IGN recoge esas percepciones a través de su información macrosísmica y de los cuestionarios ciudadanos, que permiten dibujar cómo se ha sentido un mismo evento en distintas localidades.

Armilla aparece de forma repetida en los registros de los últimos días. El 1 de septiembre, un terremoto de magnitud 2,0 al noreste del municipio alcanzó intensidad III y fue percibido también en Granada, Alhendín y Churriana de la Vega. El 4 de septiembre, otro de magnitud 2,2 al noroeste de Churriana volvió a sentirse en buena parte del área metropolitana. Este lunes, además, el catálogo incorpora un nuevo movimiento de magnitud 1,4 al noreste de Armilla, a 12 kilómetros de profundidad, aunque su ficha no muestra una intensidad máxima.

La repetición de estos episodios tiene un contexto más amplio. Desde el 14 de agosto se desarrolla la llamada serie sísmica de Alhendín. El balance disponible a 31 de agosto contabilizaba 1.430 terremotos, de los cuales 122 habían sido sentidos por la población. Los dos movimientos más fuertes ocurrieron el 15 y el 18 de agosto y alcanzaron magnitud momento 4,8. La mayoría de los eventos de la secuencia, sin embargo, fueron inferiores a magnitud 2 y se localizaron a menos de diez kilómetros de profundidad.

Ese contraste explica parte de la sensación actual: la serie continúa presente en el día a día, pero los registros recientes están muy lejos de los dos grandes episodios de agosto. Aun así, la cercanía de los epicentros a municipios muy poblados hace que incluso temblores pequeños puedan convertirse en una experiencia compartida por barrios y localidades enteras.

El listado público de «últimos terremotos» del IGN tampoco es un recuento completo de todos los microsismos. Incluye los eventos de magnitud 1,5 o superior y aquellos que han sido sentidos; para magnitudes menores hay que acudir al catálogo sísmico. Además, las fichas pueden revisarse cuando se procesan nuevos datos.

Por ahora, la conversación en Granada no la marca un único gran seísmo, sino una sucesión de movimientos débiles que aparecen en el mapa con nombres familiares: Armilla, Gójar, La Zubia, Maracena, Otura o Churriana de la Vega. El siguiente capítulo dependerá de cómo evolucione esa secuencia y de lo que las estaciones del IGN sigan registrando bajo el área metropolitana.

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