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Un villano despreciable reprocha a sus cómplices un crimen aún peor en The Departed

En The Departed, el personaje de Costello, interpretado por Jack Nicholson, condena a los pastores que encubren pederastia, mostrando un límite moral dentro de un villano despiadado.

En The Departed (2006), el personaje de Frank Costello, interpretado por Jack Nicholson, es un criminal implacable, pero hay un momento que sorprende por su contraste moral: cuando habla con unos pastores y denuncia su pederastia. La escena muestra a un villano que, pese a su brutalidad, se niega a aceptar un delito todavía más grave que el suyo.

La idea surgió en un hilo de la comunidad de cine de Reddit, donde un usuario que volvía a ver la película señaló que, aunque Costello es claramente un psicópata absoluto, la escena le recordó que no es un depredador infantil. El comentario resume una sensación que muchos espectadores comparten: a veces un personaje despreciable resulta menos repugnante que otros aún peores por los que se le enfrenta.

Este tipo de recurso dramático no absuelve al personaje, que sigue siendo, según el propio usuario, un personaje monstruoso. Lo que lo hace interesante es que el guion utiliza esa línea de límites para revelar matices, y para generar una tensión adicional entre la violencia cotidiana del crimen organizado y la hipocresía de quienes se presentan como figuras morales.

El hilo también invitaba a otros lectores a aportar ejemplos similares de villanos que, en algún momento, rechazan o censuran una maldad mayor. La conversación refleja el interés del público por los antagonistas complejos, cuyas contradicciones enriquecen la narrativa del cine y la televisión.

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