Kylian Mbappé ha roto su relación con Nike y ha firmado un nuevo contrato con On, la marca suiza de zapatillas y ropa deportiva participada por el tenista Roger Federer. El acuerdo supone un giro en la estrategia comercial del delantero francés y marca la entrada de la compañía helvética en el terreno del fútbol, un mercado tradicionalmente dominado por los grandes fabricantes deportivos.
La noticia, adelantada por medios españoles, confirma que el jugador abandona la firma estadounidense después de años de vinculación. Nike había sido uno de los principales patrocinadores de Mbappé desde sus inicios profesionales, y su salida representa una de las rupturas más relevantes en el sector de la moda deportiva en los últimos tiempos. El fichaje por On no solo afecta al futbolista, sino que altera el tablero de las marcas que compiten por los grandes nombres del deporte.
On, fundada en Suiza, ha construido su reputación en el ámbito del running y el tenis, con Federer como uno de sus inversores y embajadores más visibles. Hasta ahora, su presencia en el fútbol era prácticamente nula. La incorporación de Mbappé supone un salto cualitativo en su estrategia de expansión y un desafío directo a Nike y Adidas, que durante décadas han controlado el patrocinio de los futbolistas más mediáticos.
El movimiento se produce en un momento en el que el negocio de la moda deportiva vive una transformación profunda. Las marcas emergentes buscan hacerse un hueco frente a los gigantes tradicionales, y los deportistas de élite se han convertido en piezas clave para atraer nuevos públicos. La vinculación de Mbappé con On refuerza la tendencia de que los futbolistas de primer nivel diversifiquen sus acuerdos comerciales y apuesten por firmas con una identidad más específica.
Para On, el fichaje representa una oportunidad de oro para ganar visibilidad en el mercado global del fútbol, especialmente en Europa y América Latina, donde el deporte rey mueve pasiones y consume enormes cantidades de productos deportivos. La marca suiza, que cotiza en bolsa, ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años, y la incorporación de una estrella como Mbappé podría acelerar su expansión en un segmento hasta ahora inexplorado.
Mbappé, por su parte, refuerza su imagen de marca personal con una alianza que subraya su perfil global. El delantero, que ha sido portada de numerosas campañas publicitarias, se convierte en el rostro visible de una compañía que quiere competir con los grandes. Su decisión de dejar Nike no es un caso aislado: otros deportistas han optado por firmas menos convencionales en busca de mayor control sobre su imagen y mejores condiciones económicas.
El impacto del acuerdo trasciende lo comercial. La entrada de On en el fútbol con un jugador de la talla de Mbappé puede reconfigurar las alianzas entre marcas y clubes, así como las estrategias de patrocinio en competiciones internacionales. Los expertos del sector señalan que la competencia se intensificará y que las marcas tradicionales deberán reaccionar para no perder cuota de mercado entre los aficionados más jóvenes.
Por ahora, ni Nike ni On han ofrecido detalles sobre las cifras del contrato, aunque se especula con que se trata de uno de los acuerdos más lucrativos para un futbolista en activo. Lo que sí está claro es que el fichaje de Mbappé por On marca un antes y un después en la pugna por el control del deporte más popular del planeta.