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Paul Bettany revienta diez vasos sanguíneos de un ojo al rodar VisionQuest

El actor, que interpreta a Vision en el Universo Cinematográfico de Marvel, explicó que se lesionó el ojo durante el rodaje de la serie de Disney+ por una interpretación exagerada.

Paul Bettany interpreta a Vision en el Universo Cinematográfico de Marvel, pero una decisión interpretativa durante el rodaje de VisionQuest estuvo a punto de costarle el sentido de la vista. El actor reveló que reventó unos diez vasos sanguíneos de un ojo mientras grababa la serie de Disney+.

Según explicó, la escena le exigía fingir que llevaba un dispositivo en la cabeza que actuaba sobre su cerebro. Bettany reconoció que se dejó llevar por el papel: «Estaba exagerando de forma salvaje», vino a decir al describir su actitud en el set. La consecuencia fue la rotura de los pequeños vasos del ojo, un daño que el propio actor atribuyó a su propia sobreactuación.

El intérprete, que en esta producción reprisa el papel que le dio fama en el universo de superhéroes de Marvel, ha comentado el episodio con un tono autocrítico. En declaraciones recogidas por la prensa especializada, aseguró que tuvo que aprender a moderar la interpretación y resumió la experiencia como una lección sobre el valor de la contención: menos suele ser más.

VisionQuest se presenta como una serie en la que un personaje casi indestructible se enfrenta, sin embargo, a limitaciones humanas. Esa paradoja, según se ha señalado, es el núcleo del trabajo de Bettany en la producción: dar vida a un ser artificial cuyo cuerpo no sufre daños como el de una persona, pero cuyo intérprete sí puede hacerlo. La emisión del final de temporada está prevista para el 10 de noviembre, fecha que marca el cierre de la primera entrega de la serie.

El caso ilustra hasta qué punto la búsqueda de intensidad en pantalla puede tener un coste físico real para los intérpretes, incluso en producciones de gran presupuesto y con actores experimentados. Bettany lo cuenta con humor, aunque el episodio dejó claro que la sobreactuación tuvo consecuencias médicas concretas: la rotura de diez vasos sanguíneos no es un percance menor en un órgano tan delicado como el ojo, y el actor lo asumió como parte del aprendizaje que le dejó el rodaje.

Más allá de la anécdota, la confesión de Bettany invita a pensar en la diferencia entre la expresividad y el exceso en la actuación televisiva. Su reflexión final, en la que atribuye al exceso una lección de contención, sitúa el episodio como un ejemplo de cómo los intérpretes gestionan la tensión entre entregarse a un personaje y protegerse durante el trabajo.

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