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Feijóo avisa a Sánchez de que «la paciencia se ha agotado» y el presidente responde con «patriotismo de quita y pon»

El cara a cara entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo en el Congreso ha vuelto a evidenciar la ruptura total entre Gobierno y oposición. El líder del PP ha exigido explicaciones por la situación de Ceuta y ha acusado al presidente de no responder sobre sus contactos con Marruecos. Sánchez ha replicado acusando a Feijóo de tener un «patriotismo de quita y pon» y de intentar «cronificar el problema».

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, han vuelto a protagonizar este miércoles un nuevo cara a cara en el Congreso de los Diputados. La sesión de control al Ejecutivo ha estado marcada por la situación en Ceuta y por la tensión entre ambos dirigentes, que se han acusado mutuamente de querer «cronificar el problema» de la inmigración en la ciudad autónoma.

Feijóo ha interpelado a Sánchez con una batería de preguntas directas sobre sus contactos con Marruecos. «¿Cuándo fue la última vez que habló usted directamente con las autoridades marroquíes? ¿Cuántas veces lo ha hecho desde el 30 de julio? ¿Qué le ha preguntado sobre la invasión que ha sufrido Ceuta y qué le han respondido?», ha preguntado el líder del PP. Feijóo ha justificado su interpelación señalando que «ayer mismo Marruecos volvió a ratificar que está dispuesto a aceptar a todas las personas que entraron ilegalmente el 30 de junio, a todas». A partir de ahí, ha planteado tres opciones: «o usted no quiere y prefiere cronificar el problema, o usted es un incompetente, o alguien aquí está mintiendo».

El líder de los populares ha insistido en que la ley europea habilita el retorno inmediato y ha cuestionado por qué los migrantes siguen en Ceuta mes y medio después «amargando la vida a 80.000 españoles y degradando la imagen de la Nación». Desde su escaño, ha pedido a Sánchez que «deje de minimizar la crisis y de encubrir a los responsables. No descargue culpas en un asesor y asuma las suyas», para concluir con un aviso: «No pida más paciencia porque se ha agotado».

Sánchez, por su parte, ha eludido responder a las preguntas concretas sobre sus conversaciones con Rabat y ha centrado su réplica en atacar al PP. El presidente ha recordado que los populares propusieron en el Parlamento Europeo suspender el acuerdo de asociación con Marruecos y ha lanzado la pregunta inversa: «Si ese es el país al que la mayor parte de los migrantes van a retornar, porque no tienen derecho a la protección internacional, ¿ustedes están intentando cronificar el problema o resolverlo?». Además, ha acusado a Feijóo de tener un «patriotismo de quita y pon. Es pura fachada, esa es la cuestión».

El jefe del Ejecutivo ha defendido que Ceuta saldrá «reforzada gracias al apoyo del Gobierno y pese a la oposición». En otro momento de su intervención, ha reprochado al PP que haya mencionado la Ley de Memoria Democrática y la suspensión del derecho al voto a 400.000 españoles: «Es una vergüenza. Por tener candidatos de tercera, ustedes pretenden tener ciudadanos de primera y de segunda. No hay que temer el voto, señor Feijóo, hay que temer a quienes lo quieren quitar y son ustedes y la ultraderecha de Vox».

La sesión también ha contado con las intervenciones de otros grupos parlamentarios. Miriam Nogueras, de Junts, ha culpado al Gobierno de que los catalanes esperaban una «vida mejor» con los socialistas, pero lo que les ofrece es «un retorno al pasado con PP y Vox». Según Nogueras, el Ejecutivo es una «máquina de fabricar pobres» y «la autopista por donde avanza la extrema derecha». Sánchez ha respondido recordando la reforma laboral y la subida del Salario Mínimo Interprofesional, y ha centrado parte de su réplica en la vivienda, donde ha pedido «el compromiso» de comunidades autónomas y ayuntamientos.

Mertxe Aizpurua, de EH Bildu, ha reprochado al presidente que «la vida cada vez está más cara» y que «todo sube, todo, menos los salarios». Además, ha criticado que «se está generando mucha riqueza, pero se acumula en pocas manos y no llega a la clase trabajadora». Aizpurua ha pedido a Sánchez que haga las reformas oportunas porque «a estos reaccionarios se les para con más derechos para la clase trabajadora».

El enfrentamiento entre Sánchez y Feijóo ha vuelto a escenificar la ruptura total entre el Gobierno y el principal partido de la oposición. Ninguno de los dos ha respondido a las acusaciones del otro, y ambos han mantenido sus posiciones sin atisbo de acercamiento. La sesión de control ha terminado sin que se despejaran las dudas sobre la gestión de la crisis de Ceuta ni sobre los contactos con Marruecos.

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