La Policía Nacional ha detenido en Melilla a un hombre reclamado por Francia mediante una orden europea de detención y entrega en vigor desde septiembre de 2025. Sobre el arrestado pesaban presuntos delitos de tráfico de armas y municiones, tráfico de estupefacientes, daños y blanqueo de capitales, según informó la Jefatura Superior de Policía.
El fugitivo está presuntamente implicado en una peligrosa persecución ocurrida en noviembre de 2024 en la ciudad francesa de Nîmes, después de desobedecer un control policial. En un registro domiciliario posterior, las autoridades francesas le intervinieron un arma de fuego del calibre nueve milímetros, sustancias estupefacientes y 49.500 euros en efectivo.
La detención se produjo el pasado 29 de julio, cuando el hombre intentaba acceder a Melilla procedente de la Península. Fue localizado por agentes del Grupo Operativo de Fronteras (GOF) de la Jefatura Superior de Policía, encargado de los controles de entrada al territorio. Tras su puesta a disposición judicial, la orden de búsqueda quedó sin efecto.
El arresto se enmarca en un balance mensual más amplio. Durante julio, la Policía Nacional detuvo en Melilla a 37 personas sobre las que pesaban órdenes de búsqueda y detención dictadas por autoridades judiciales españolas e internacionales por delitos de diversa naturaleza. De ellas, 36 eran reclamadas por órganos judiciales españoles y una por la Justicia francesa. Más del 91 por ciento de los detenidos eran hombres.
Las requisitorias españolas estaban relacionadas con delitos de lesiones, malos tratos en el ámbito familiar, robos con violencia e intimidación, robos con fuerza, estafas, delitos contra la salud pública y contra la seguridad vial, entre otros. En todos los casos, las órdenes de búsqueda quedaron sin efecto después de que los arrestados pasaran a disposición de los juzgados.
Las detenciones se llevaron a cabo en colaboración con las distintas autoridades judiciales. Los reclamados fueron localizados principalmente en los pasos fronterizos terrestre, marítimo y aéreo, así como en la vía pública y en medios de transporte con destino a Melilla. En los dispositivos participaron también agentes de la Brigada Móvil-Policía en el Transporte, que realiza controles en estaciones y medios de transporte.
La gestión de las órdenes judiciales corresponde a la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía de Melilla, que trabaja en coordinación con el Juzgado de Instrucción de Guardia y con los órganos judiciales reclamantes. En el caso de las reclamaciones internacionales, la coordinación se realiza además a través de los Juzgados Centrales de Instrucción de la Audiencia Nacional.
La Policía recordó que muchas de las personas reclamadas eluden deliberadamente las citaciones judiciales y permanecen en situación de búsqueda hasta ser localizadas; algunas de ellas son delincuentes habituales o especializados. Por ello, subrayó la importancia de la colaboración ciudadana y recordó que cualquier información puede comunicarse de forma confidencial a través del correo electrónico habilitado para este fin.
Durante el mismo periodo, los agentes tramitaron en Melilla un total de 171 propuestas de sanción administrativa por tenencia o consumo de sustancias estupefacientes y psicotrópicas.