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El reinicio de Resident Evil de Zach Cregger responde a las críticas de los fans y arrasa en taquilla

La adaptación de Resident Evil dirigida por Zach Cregger aborda las principales quejas de los seguidores de los videojuegos y debuta con 26,3 millones de dólares en su primer día en Estados Unidos.

La nueva adaptación cinematográfica de Resident Evil, dirigida por Zach Cregger, ha llegado a los cines con una respuesta comercial contundente y, al mismo tiempo, con la misión de responder a una de las críticas más repetidas entre los fans de la saga de videojuegos. La película, producida por Sony, recaudó 26,3 millones de dólares en su primer día en Estados Unidos, proyectándose en 3.684 salas, lo que la convirtió en el estreno más taquillero del viernes y en el gran lanzamiento de la temporada de otoño.

El principal reproche que los seguidores de la franquicia han expresado históricamente hacia las adaptaciones anteriores tiene que ver con la fidelidad a la experiencia de los videojuegos. En este caso, Cregger ha optado por una aproximación que sitúa al espectador en la perspectiva del jugador, un enfoque que ya fue explorado con éxito en otra película y que ahora se convierte en la seña de identidad de este nuevo reinicio. La cinta busca así conectar con el público que creció jugando a la saga y que esperaba una traducción más inmersiva de su atmósfera y mecánicas.

El actor Austin Abrams, protagonista del filme, ha relatado lo exigente que resultó el rodaje de las secuencias de acción. Abrams admitió que no estaba familiarizado con los videojuegos ni con las películas previas de Resident Evil antes de asumir el papel principal, pero que el género de terror le pareció una experiencia intensa. El intérprete describió el proceso de rodaje de las escenas de riesgo como «harrowing», una palabra que en español equivaldría a angustioso o sobrecogedor, y explicó que la presión de no fallar era constante. «No quieres arruinarlo», señaló, en referencia a la responsabilidad de dar vida a un personaje tan conocido.

La película se estrena en un momento estratégico, con la llegada del otoño y un público dispuesto a consumir terror en las salas. El resultado del primer día sitúa a Resident Evil como la principal novedad de la cartelera y refuerza la apuesta de Sony por revitalizar una franquicia que ya ha tenido varias encarnaciones cinematográficas. La combinación de un director con prestigio en el género, como Cregger, y una estrella joven como Abrams parece haber funcionado tanto en términos comerciales como de expectativas.

Más allá de las cifras, el debate sobre la fidelidad de las adaptaciones de videojuegos sigue siendo un tema recurrente en la industria. La decisión de Cregger de adoptar el punto de vista del jugador responde directamente a esa conversación y busca diferenciarse de los intentos anteriores. La película no solo compite en taquilla, sino que también aspira a reconciliar a una base de fans que ha sido históricamente escéptica con las versiones de acción real de sus juegos favoritos.

El rendimiento en su primer fin de semana será clave para determinar si esta nueva Resident Evil logra consolidarse como el inicio de una nueva etapa para la saga en el cine. Por ahora, los datos de apertura y la estrategia narrativa apuntan a que Sony y Cregger han encontrado una fórmula que, al menos en su arranque, responde a las demandas de los seguidores y capta la atención del público general.

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