La artista japonesa Yayoi Kusama, una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo y pionera de la vanguardia, ha fallecido a los 97 años. La noticia fue confirmada por fuentes cercanas a la creadora, quien dedicó su vida a una producción artística inconfundible, marcada por los lunares, las redes infinitas y las instalaciones de espejos que la convirtieron en un fenómeno global.
Kusama, nacida en Matsumoto (Japón) en 1929, comenzó a ganar reconocimiento internacional a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta con sus pinturas abstractas tituladas «Infinity Nets» (Redes infinitas), una serie que exploraba la repetición obsesiva y la disolución del espacio. Su trabajo, que también incluyó esculturas fálicas y performances, la situó en el centro de la escena neoyorquina de la época, donde convivió con otros grandes nombres del arte y la cultura.
Su legado, sin embargo, trascendió las galerías y los museos. En 2012 y de nuevo en 2023, Kusama colaboró con la casa Louis Vuitton para trasladar sus característicos lunares a bolsos, accesorios y prendas de prêt-à-porter, una alianza que acercó su universo visual a un público masivo y consolidó su estatus como icono también dentro de la moda. Estas colaboraciones, que combinaron el arte de vanguardia con el lujo comercial, fueron celebradas por la crítica y el público por igual.
La artista, que en sus últimos años vivió voluntariamente en un centro de salud mental en Tokio, continuó creando hasta el final. Su obra, que aborda temas como la infinitud, la obsesión y la superación del trauma, ha sido objeto de retrospectivas en los principales museos del mundo, desde el MoMA de Nueva York hasta la Tate Modern de Londres, donde sus «Infinity Rooms» atrajeron a millones de visitantes.
Kusama deja un legado artístico inmenso y una huella imborrable en la cultura popular. Su capacidad para unir lo personal y lo universal, lo lúdico y lo profundo, la convierte en una de las creadoras más queridas y reconocibles del siglo XX y XXI. Su muerte, a los 97 años, cierra una vida dedicada por completo al arte, tal y como ella misma resumió en una de sus frases más célebres: «Soy una artista. Mi obra es mi vida».