El presidente de Argentina, Javier Milei, ha pronunciado un discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas en el que ha mostrado su alineamiento con la agenda ultra del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y ha reivindicado la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. En su intervención, Milei ha atacado el multilateralismo, ha abonado el negacionismo climático y ha calificado las políticas de confinamiento durante la pandemia de COVID-19 como un «genocidio».
Milei ha estructurado su mensaje en torno a dos ejes fundamentales. Por un lado, su fidelidad con la agenda ultra de Estados Unidos, contra los organismos multilaterales, y por otro, su presión a Reino Unido por el conflicto recrudecido en las últimas semanas en torno a la soberanía de las Islas Malvinas. «Malvinas es para nosotros una causa nacional», ha dicho Milei, «y es también una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar».
El presidente argentino ha señalado que hace 50 años la Asamblea aprobó la resolución 31.49, que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras la disputa permaneciera abierta. «50 años después, las modificaciones unilaterales continúan y el proyecto Sea Lion avanza hacia la extracción de petróleo en la plataforma continental Argentina mediante licencias británicas, que la Argentina rechaza por ilegales e ilegítimas», ha afirmado. Milei ha sostenido que toda actuación no autorizada por Argentina constituye un acto ilícito tanto a la luz del derecho internacional, incluida la convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del mar, como del derecho interno argentino.
«Durante demasiado tiempo los gobiernos argentinos optaron por una defensa discursiva. Nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva», ha subrayado. Y ha añadido: «Hoy vengo a decirles que la Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato. Va a tomar cartas en el asunto».
La intervención de Milei se produce después de que el primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, afirmara ante la Asamblea General que su país se mantendrá «firme ante cualquier amenaza o desafío» al Estado de derecho, incluidos «aquellos que afecten a territorios británicos como las islas Malvinas».
Milei también ha hecho un alegato contra el sistema de Naciones Unidas. «Hicimos una elección geopolítica. Nos aliamos sin ambigüedades con Estados Unidos y con Israel, países con los que compartimos una profunda afinidad de valores y complementariedad estratégica. Por eso repudiamos los ataques del régimen iraní al estado de Israel, declaramos organización terrorista la guardia revolucionaria iraní», ha declarado.
El presidente argentino se ha abonado a uno de los argumentos preferidos de Trump, la destrucción del multilateralismo y del sistema de Naciones Unidas. «Han montado un leviatán burocrático abocado a decidir cómo deben vivir los pueblos del mundo y sus ciudadanos; con impotencia ante quienes rompen las reglas más básicas como dictaduras sangrientas y organizaciones terroristas; y control e imposiciones orwellianas ante las democracias liberales que sí cumplen las normas, como la agenda 2030, la regulación económica, las agendas de género, el extremismo ambiental y la migración descontrolada», ha criticado.
Milei ha ido más lejos al atacar las políticas de confinamiento durante la pandemia. «El ejemplo más grave, el que debería avergonzar a esta organización para siempre es el manejo de la pandemia. Durante la pandemia, organismos que dependen de esta casa se antepusieron a la evidencia científica y a la soberanía de las naciones y promovieron en todo el mundo políticas de encierro forzado que destruyeron empleos, arruinaron la educación de una generación entera de niños y le costaron la vida a millones de personas que murieron solas sin atención médica básica», ha lamentado. «Nosotros vemos un experimento global de control social disfrazado de ciencia. Y cuando un estado con anteojera sanitaria le quita a su población el derecho a trabajar, a educarse, a despedir a sus muertos, y eso se traduce en millones de muertes evitables. Hay una palabra para nombrarlo: genocidio», ha concluido.
En una línea similar, el mandatario argentino calificó a Naciones Unidas de «inútil» y de encargarse de «alimentar parásitos» durante los últimos tiempos, según recogen otros medios. Milei estructuró su mensaje en tres partes: lo que para él pudo hacer Naciones Unidas y no hizo, «lo que nadie le pidió que hiciera e hizo» y un tercer capítulo para los avances de la inteligencia artificial. Arrancó elogiando sus propias políticas: «Heredamos un país en ruinas, al borde de la peor crisis», alegó, y volvió a señalar a la ONU por haber «fracasado en la tarea» y permitido «el caos, el terrorismo internacional».