El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha defendido este lunes la colaboración de Marruecos «desde el primer minuto» en la crisis migratoria de Ceuta, ha atribuido la entrada masiva de personas a una campaña de desinformación en las redes sociales y ha avanzado que España pedirá este martes «solidaridad» a los socios de la Unión Europea.
La crisis se desató cuando decenas de miles de personas cruzaron en una sola jornada el espigón que separa Marruecos de Ceuta. El Ejecutivo regional llegó a cifrar en unos 60.000 los cruces registrados en la frontera de El Tarajal. Albares aseguró, en una entrevista en RTVE, que lo ocurrido respondió a «una actividad inusual en las redes sociales, que amplificaba y deformaba la sentencia del Tribunal Supremo» del 9 de julio sobre las devoluciones en caliente. El ministro denunció además «una movilización internacional reaccionaria» que, en su opinión, se dedicó a «difundir mentiras y falsas noticias sobre la integridad del espacio Schengen».
El titular de Exteriores insistió en que Marruecos «ha colaborado con rapidez inédita» y que el país vecino está dispuesto a seguir haciéndolo «hasta que el último migrante que entró en Ceuta sea retornado». Según sus palabras, la inmensa mayoría de las personas que cruzaron la frontera ya están de vuelta en Marruecos, aunque miles de marroquíes seguían este lunes en Ceuta días después del mayor flujo de entrada registrado.
Para Albares, el siguiente paso es investigar «quién mueve los bulos y falsedades» en internet y «mantener los canales» con Marruecos para «recobrar la normalidad» en la ciudad autónoma. Preguntado por si el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) falló al no detectar los movimientos inusuales en las redes sociales, respondió que «todos los ministerios han hecho todo lo que estaba en su mano» y puso en valor el trabajo de la Policía, la Guardia Civil y el Ejército: «Todo el mundo ha hecho todo lo que ha podido desde el primer minuto».
El ministro quiso despejar cualquier duda sobre la soberanía de Ceuta y Melilla. «Son incuestionables, son parte del territorio español», afirmó, y añadió que «la españolidad de Ceuta y Melilla está fuera de toda duda. Son tan españolas como Valladolid y Santiago de Compostela». Según Albares, todas las conversaciones con las autoridades marroquíes han ido dirigidas a minimizar la situación humanitaria y en ningún caso a poner en duda esa condición.
En vísperas de la reunión de ministros de la UE prevista para este martes, España solicitará «solidaridad» de todos los estados miembros ante la presión migratoria en la frontera sur. Albares criticó los diferentes comportamientos de los socios y puso como ejemplo que «Italia queda año tras año sumergida en Lampedusa y no es capaz de resolver esta situación», al tiempo que censuró las declaraciones «irresponsables» realizadas por gobiernos como el italiano o por partidos españoles como PP y Vox. El ministro recordó además que Ceuta y Melilla son las únicas ciudades europeas con frontera terrestre con África, dos ciudades españolas y europeas que actúan como frontera exterior de la Unión Europea, y subrayó que España es hoy la ruta mediterránea con menor número de entradas irregulares.
La defensa cerrada de la actuación marroquí contrasta, sin embargo, con la posición de la ministra de Defensa, Margarita Robles, que se desmarcó del discurso del Gobierno al exigir a Marruecos que investigue lo ocurrido y al defender la labor del CNI. Esa diferencia interna refleja la tensión generada por el mayor flujo de entrada registrado en Ceuta.