El incendio forestal declarado hace seis días en La Mierla, en la provincia de Guadalajara, continúa su avance imparable y ha superado ya las 27.000 hectáreas de superficie calcinada, según confirmó este martes la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen. La titular del departamento señaló que el siniestro «se sitúa ya entre los grandes incendios forestales de la historia reciente de España». El fuego, que comenzó el pasado jueves, ha obligado a desalojar a más de 1.200 personas en una zona eminentemente rural y una de las más despobladas del país, con una gran riqueza ecológica y ganadera en el parque natural de la Sierra Norte de Guadalajara.
Durante la pasada noche, las llamas alcanzaron la localidad de Albendiego, una de las poblaciones evacuadas el lunes, en cuyo término municipal se encuentra la emblemática ermita románica de Santa Coloma, una joya del patrimonio artístico de la provincia. El fuego se dirige ahora hacia el pico del Alto Rey, y el director del dispositivo, Juan José Fernández, advirtió anoche que el incendio «está lejos de ser controlado». La estrategia de los equipos de extinción ha pasado de una fase defensiva a una de ataque, aunque el avance del fuego durante la jornada del lunes fue «considerablemente» inferior al de días anteriores, según la dirección técnica del operativo.
Son ya 34 los pueblos desalojados en la provincia de Guadalajara, según la actualización del Plan INFOCAM, además de 14 localidades que permanecen confinadas. A ellos se sumaron durante la noche varios municipios de la provincia de Soria. El Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) de Soria decidió evacuar a los 31 vecinos que se encontraban en Barcones debido a la mala calidad del aire por el humo y la posibilidad de que las condiciones empeoren. La Guardia Civil coordinó el operativo para el desalojo ganadero en la población. La evacuación se realizó de manera ordenada y con medios propios, y se habilitó la residencia del Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) de Almazán para alojar a los afectados.
Además, se ha confinado a los 45 vecinos de Arenillas, que están preparados para una posible orden de evacuación. En Lumías, pedanía de Berlanga de Duero, los residentes han sido avisados por si fuese necesaria su salida, al igual que el centenar de vecinos de Retortillo, donde durante el lunes se evacuó la residencia de personas mayores. El perímetro del incendio supera ya los 100 kilómetros y se encuentra al límite con la provincia de Soria, por lo que la Junta de Castilla y León se ha incorporado al mando de la emergencia para coordinar los trabajos de manera conjunta.
El incendio mantiene la situación operativa de nivel 2, lo que implica la colaboración de efectivos del Ministerio de Defensa. Desde el primer día trabajan en las tareas de extinción tanto la Unidad Militar de Emergencias (UME) como el Ejército de Tierra. Según las cifras facilitadas por las autoridades, hay desplegados 500 militares y 170 vehículos, incluida una unidad de ingenieros del Ejército de Tierra. No se han registrado viviendas dañadas, aunque sí algunas naves industriales que han resultado quemadas, sin que se hayan precisado más detalles.
La ministra Sara Aagesen tiene previsto visitar este martes el Puesto de Mando Avanzado situado en la localidad de Tamajón para conocer la evolución del incendio. A las nueve de la mañana se celebrará una nueva reunión del Cecopi en Toledo, que presidirá el presidente regional, Emiliano García-Page. Mientras tanto, en Castilla-La Mancha y a las puertas de una nueva ola de calor que ha puesto a toda la provincia de Guadalajara en aviso amarillo por altas temperaturas, según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), se mantiene el riesgo extremo de incendios. El mapa del índice de propagación potencial de incendios forestales (IPP) está teñido de rojo en toda la provincia y en casi toda la comunidad autónoma.
El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, pidió anoche «prudencia» y evitar condenar a nadie antes de que concluyan las investigaciones. En declaraciones a los medios desde el puesto de mando avanzado en Tamajón, Sabrido señaló que la Guardia Civil está realizando el informe correspondiente sobre el origen del fuego de La Mierla. «No condenemos ni responsabilicemos a nadie antes de que concluya», afirmó, y añadió que «no es el momento de entrar en discusiones políticas, sino de apagar el fuego». El delegado elogió la colaboración y coordinación entre administraciones para luchar desde el primer momento contra el que ya es el incendio forestal que más hectáreas ha calcinado en la historia de Castilla-La Mancha, duplicando la superficie quemada por el fuego de La Riba de Saelices en 2005, tristemente conocido por la muerte de 11 miembros de un retén y del que se cumplen ahora 21 años.
Los ganaderos de la zona han expresado su nerviosismo y desesperación ante la situación. Algunos de ellos han denunciado que sus animales llevan hasta tres días sin comer ni beber debido a las evacuaciones y al corte de accesos. La prioridad de los equipos de emergencia sigue siendo la protección de las personas y de los núcleos de población, mientras las llamas continúan su avance en un contexto de calor extremo y riesgo máximo de propagación.