Wireva

Estados Unidos lanza una nueva oleada de ataques contra Irán en el estrecho de Ormuz

El Ejército de Estados Unidos ha iniciado nuevos ataques contra Irán en represalia por el bombardeo iraní contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz, según ha anunciado el Mando Central estadounidense. El presidente Donald Trump advirtió que la respuesta será «mucho peor» si se repiten las acciones iraníes, mientras las tensiones escalan tras una frágil tregua.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OU.

El Ejército de Estados Unidos ha lanzado una nueva oleada de ataques contra objetivos en Irán, en una escalada de las tensiones en el estrecho de Ormuz que se produce apenas un día después de que Washington bombardeara instalaciones militares y portuarias iraníes. El Mando Central estadounidense (Centcom) confirmó este miércoles que las operaciones han comenzado «con el fin de mermar aún más la capacidad de Irán para amenazar la libertad de navegación» en esa vía marítima estratégica.

Los ataques llegan después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diera por terminada la frágil tregua que se había establecido de forma provisional. En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump afirmó que los bombardeos son «en represalia por el ataque con bombas perpetrado ayer por Irán contra unos barcos» y advirtió: «Si vuelve a ocurrir, ¡la cosa se pondrá mucho peor!». Horas antes, desde la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, Turquía, el mandatario republicano ya había anticipado que su país «probablemente volvería a golpear con fuerza esta noche».

El Centcom justificó las acciones militares señalando que «Estados Unidos responsabiliza a Irán de la reciente agresión injustificada contra la navegación mercante y las tripulaciones civiles que navegan libremente por una vía navegable internacional de vital importancia». Según el comunicado castrense, los ataques se enmarcan en la respuesta a los bombardeos iraníes del martes contra buques mercantes, que incluyeron el lanzamiento de drones y un misil. Tres petroleros resultaron alcanzados en esa ofensiva, lo que provocó la reacción inmediata de Washington.

Las fuerzas iraníes, por su parte, respondieron a los primeros bombardeos estadounidenses atacando instalaciones militares de Estados Unidos en el Golfo Pérsico. Medios de comunicación estatales iraníes informaron de explosiones en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, situada en el estrecho de Ormuz, y en Sirik, otra localidad costera del sur del país. Al menos ocho militares iraníes y un miembro de la Guardia Revolucionaria fallecieron en los bombardeos de la madrugada anterior, según denunció Teherán.

Trump también reanudó sus amenazas de atacar infraestructura civil iraní, incluidas centrales eléctricas y plantas desalinizadoras, así como de apoderarse del centro de producción petrolera de la isla de Kharg. En declaraciones en la cumbre de la OTAN, el presidente estadounidense acusó a Irán de «comportarse muy mal» y sugirió que el ejército estadounidense podría «simplemente rematar la faena». No obstante, también indicó que los enfrentamientos no darían lugar a una acción militar «a largo plazo» y que «todo lo que ocurra va a suceder muy rápido».

Irán, por su lado, se mantiene desafiante. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, quien ha sido un negociador clave en las conversaciones para poner fin de forma permanente a la guerra, publicó un mensaje en la red social X en el que afirmó: «La era de la intimidación y la extorsión ha terminado. No lleva a ninguna parte. No nos rendiremos». Teherán sostiene que el acuerdo de alto el fuego provisional le otorga el derecho a gestionar el tráfico a través del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo global.

El estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el mar de Omán, ha sido escenario de repetidas tensiones en los últimos años, con enfrentamientos entre las fuerzas navales de ambos países y ataques contra buques mercantes. La comunidad internacional sigue con atención el desarrollo de los acontecimientos, mientras las potencias regionales y globales evalúan el impacto de esta escalada en la seguridad energética y la estabilidad de Oriente Medio.

Same event, other desks

Story file →