El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha detallado este jueves la composición de su nuevo Gobierno, fruto del acuerdo de coalición alcanzado la semana pasada entre el Partido Popular andaluz y Vox en el Parlamento autonómico. El Ejecutivo, que gobernará durante la XIII legislatura, estará formado por 13 consejerías y tres vicepresidencias, con una presencia mayoritaria de mujeres al frente de las carteras. Moreno ha defendido el pacto como «sólido, legítimo, transparente, plenamente democrático, nacido de la voluntad popular y diseñado con el objetivo principal del bienestar de los andaluces».
El nuevo Gobierno andaluz surge tras las elecciones autonómicas del pasado 17 de mayo, en las que el PP obtuvo 53 escaños, quedándose a dos de la mayoría absoluta, mientras que Vox alcanzó 15 diputados. El acuerdo de investidura, firmado hace apenas unos días, ha permitido a Moreno ser reelegido presidente y ha dado entrada a la formación de Santiago Abascal en el Ejecutivo por primera vez. El presidente ha subrayado que el pacto «nace con una garantía de estabilidad institucional, que es un acuerdo por cuatro años».
La estructura del nuevo Ejecutivo incluye tres vicepresidencias. Antonio Sanz, considerado el hombre fuerte de Moreno, será el vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias. Manuel Gavira, portavoz de Vox, ocupará la vicepresidencia segunda y será consejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local. Carolina España, que repite en el cargo, será la vicepresidenta tercera y consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, además de portavoz del Gobierno andaluz.
El resto del gabinete mantiene una notable continuidad respecto al anterior mandato, con diez de los trece consejeros repitiendo en sus carteras. Ramón Fernández-Pacheco continuará al frente de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural; María del Carmen Castillo seguirá como consejera de Educación; Jorge Paradela dirigirá Universidades, Industria, Energía e Innovación; Rocío Blanco permanecerá en Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo; Loles López estará al frente de Servicios Sociales, Familia e Igualdad; Rocío Díaz asumirá Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio; Patricia del Pozo continuará en Cultura, Deporte y Patrimonio Histórico; y José Antonio Nieto será consejero de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública.
Las principales novedades, además de la entrada de Vox, son dos caras nuevas en el Ejecutivo. Mario Muñoz-Atanet, que hasta ahora era viceconsejero, dirigirá la nueva Consejería de Fomento y Movilidad, que desgaja competencias que antes estaban integradas en Fomento, Vivienda y Articulación del Territorio. Adolfina Martínez Guirado asumirá la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente. Salen del Gobierno Arturo Bernal, que era consejero de Turismo; Catalina García, que lideraba Sostenibilidad y Medio Ambiente; y el recientemente fallecido José Carlos Gómez Villamandos, que se encargaba de Universidad.
El presidente Moreno ha destacado que el nuevo equipo está formado por «personas con experiencia» que «trabajarán con plena dedicación por el progreso económico y social de nuestra tierra». Ha insistido en que el Ejecutivo «viene a sumar, no a dar pasos atrás», y ha fijado como objetivo «encapsular» el Gobierno andaluz ante la «confrontación partidista y electoral», especialmente de cara a las elecciones municipales y generales previstas para el próximo año, aunque estas últimas aún no tienen fecha.
Moreno ha rechazado las críticas de la oposición, que ha calificado como «disparatadas», y ha declinado comparecer en el Parlamento para dar cuenta del acuerdo firmado, argumentando que «no ha sucedido en ningún sitio, en ninguna comunidad autónoma ni, por supuesto, en el propio Gobierno de España». Asimismo, ha confirmado que existe un «diálogo abierto» con Vox de cara a la posible inclusión de sus representantes en otros órganos públicos, como Canal Sur.
El nuevo Gobierno andaluz, que se caracteriza por una mayoría de mujeres —siete consejeras frente a seis consejeros—, inicia su andadura con el reto de garantizar la estabilidad institucional y la gestión eficiente en una comunidad que es la más poblada de España. La «vía andaluza», como ha denominado Moreno a su modelo de gobierno, se presenta como un experimento político que combina la experiencia del PP con la entrada de Vox, en un contexto de creciente polarización política a nivel nacional.