El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado este martes que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) no emitió ningún informe ni aviso sobre la posibilidad de una entrada masiva de personas en Ceuta como la vivida la pasada semana. El titular de Interior se pronunció así en la rueda de prensa posterior a la reunión de ministros del ramo de la Unión Europea, convocada tras la crisis migratoria en la ciudad autónoma.
«Mi confianza en el CNI y en todos los servicios de información es absoluta. Dicho esto, no hubo ningún aviso ni informe ni comunicación sobre que lo que ha acontecido pudiera pasar», subrayó Marlaska, que rechazó de esta manera las versiones que apuntan a que los servicios de inteligencia sí habrían alertado de un posible asalto de decenas de miles de personas. El ministro insistió en que, si se hubiera dispuesto de una advertencia similar a la de 2021, cuando entraron unas 10.000 personas, «hubiera llegado a las más altas instancias» y se habría convocado una reunión de emergencia para adoptar medidas de prevención.
Marlaska quiso despejar cualquier lectura crítica hacia el CNI: «No es ninguna censura a nadie. Hay cuestiones que pasan, y esto no es censurar a nadie. Reconozco el trabajo importante, relevante para la seguridad de todos nosotros, que realizan los servicios de información». Según el ministro, lo que sí existía era un registro de aumento de las entradas, habitual en periodos estivales, que «se podían ver fomentadas» por la sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente, y para ello, dijo, ya se habían tomado medidas.
En cuanto a los presuntos avisos de Marruecos sobre las consecuencias de esa sentencia, el responsable de Interior respondió con un escueto «no sé a quién avisaron». El país vecino aseguró este lunes que había advertido a España de que la jurisprudencia del Tribunal Supremo podía afectar al control migratorio en las fronteras.
Durante su intervención, Marlaska elevó a 72.000 las personas que cruzaron la frontera de Ceuta durante el episodio de la pasada semana, de las cuales unas 70.000 ya han sido devueltas a Marruecos. El ministro destacó el tono «constructivo» de la cumbre europea y «el reconocimiento» de todos los países comunitarios al «trabajo extraordinario» de España en la gestión de la crisis. También subrayó que tanto los Estados miembros como Frontex han reconocido que «en ningún momento» estuvo comprometido el espacio Schengen, ya que Ceuta cuenta con un régimen especial que impide la libre circulación de personas al resto del territorio español sin identificación previa.
Marlaska defendió asimismo la cooperación «leal» de Marruecos durante el incidente, un extremo que, según dijo, compartieron sus homólogos europeos. «Marruecos y la UE nos ven como un socio fuerte y fiable. Si no nos ven como un socio que realmente trabaja, que lo que dice lo hace y que está para garantizar los derechos también de las personas más vulnerables, entenderéis que quizá no hubiera aceptado el retorno en los términos que ha acontecido», explicó.
El ministro evitó cualquier tono de confrontación con Rabat: «No jugamos en términos de testosterona», sino en la eficacia y en la defensa de los «derechos humanos y libertades fundamentales». En este contexto, recordó que el Gobierno no ha esperado a la crisis para trabajar en el fortalecimiento de las fronteras de Ceuta y Melilla, al que su departamento ha destinado 80 millones de euros.
La reciente instalación de barreras físicas en la frontera marítima de Ceuta, un trabajo que también se trasladará a Melilla, responde, según Marlaska, a la interpretación que el Tribunal Supremo hizo de la Ley de Extranjería para dar la razón a un inmigrante que entró a nado en Ceuta y fue devuelto en caliente. El alto tribunal determinó que estas devoluciones solo están permitidas si las personas tratan de entrar «superando los elementos de contención fronterizos establecidos».
La comparecencia se produce en un clima de debate sobre si el Gobierno podía haber previsto el asalto del pasado jueves a la ciudad autónoma. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha salido en respaldo del CNI y de los servicios de información de su departamento y de Interior, y ha exigido a Marruecos que «no mire a otro lado», con un mensaje contundente: «A Ceuta y Melilla no se las toca».