La nueva película de Alejandro González Iñárritu, «Digger», protagonizada por Tom Cruise en el papel de un magnate petrolero de Texas, ha desatado un intenso debate entre la crítica especializada tras su estreno. El filme, descrito como una sátira bombástica y autoimportante, sigue a «el hombre más poderoso del mundo» en una misión frenética por demostrar que es el salvador de la humanidad antes de que el desastre que él mismo ha desencadenado lo destruya todo. Con una duración de 2 horas y 9 minutos, la cinta cuenta con un reparto que incluye a John Goodman, Riz Ahmed, Sandra Hüller, Jesse Plemons, Emma D'Arcy, Michael Stuhlbarg, Sophie Wild, Burn Gorman y Robert John Burke.
Las reacciones de la prensa han sido profundamente dispares. Mientras algunos medios celebran la valentía del proyecto, otros cuestionan su eficacia como comedia y su mensaje. La revista Variety, en una reseña firmada por Owen Glieberman, calificó la película con un 40 sobre 100 y señaló que «Digger» no es divertida, sino nerviosa, descarada y extravagante. Según esta crítica, la cinta toma prestada la arquitectura apocalíptica de «Dr. Strangelove» pero elimina su astucia, reemplazándola por un espectáculo de intimidación grandilocuente. El texto también compara el resultado con una mala película de los hermanos Coen, impulsada por una sobreactuación constante.
En el extremo opuesto, la revista Consequence otorgó una calificación de 'A-' y destacó que «Digger» ofrece prueba concreta de que incluso Tom Cruise no puede ignorar el estado del mundo. Para esta publicación, la película es una declaración audaz, especialmente por parte de su protagonista, y considera que el riesgo asumido por Cruise se paga «brillantemente», sobre todo en sus momentos finales. La BBC, por su parte, le dio 4 sobre 5 y la describió como una «locura» que se ama o se odia, anticipando que probablemente habrá más personas en el bando de los que la detestan. The Telegraph también otorgó 4 sobre 5 y la calificó como un acto de alto riesgo que, hasta su último paso, mantiene la incertidumbre sobre si saldrá bien o se estrellará.
Otras reseñas se sitúan en un terreno intermedio. IGN le dio un 6 sobre 10 y consideró que, aunque su sátira no cambiará la opinión del espectador sobre el calentamiento global, contiene excelentes interpretaciones y algunas risas. Para este medio, la película merece verse en pantalla grande si se tiene una suscripción de cine, pero no es de visionado obligatorio. The Los Angeles Times, con un 50 sobre 100, la describió como una comedia extraña sobre la inercia y la abdicación, sin soluciones, y señaló que los «horribles enredos» de «Digger» están tan cerca de la realidad que, al salir del cine, resulta difícil mantener la esperanza en la humanidad. The Playlist le otorgó un 'B+' y subrayó la incómoda posibilidad de que la historia termine, el público aplauda y el iceberg siga avanzando hacia la perdición colectiva.
La Associated Press le dio 3 sobre 4 y destacó que son los momentos más silenciosos y premonitorios de la interpretación de Cruise los que permanecen en la memoria. Looper, con un 5.5 sobre 10, anticipó que el público debatirá si el mensaje final es autodespreciativo o autocomplaciente, pero en cualquier caso lo consideró excesivamente ensimismado. The Independent fue más duro, con un 4 sobre 10, y se preguntó por qué el filmmaker y la audiencia se molestaron en participar en una película que parece no funcionar y que coquetea con la idea de su propia inutilidad. Arizona Republic, con un 5 sobre 10, dudó de que Iñárritu logre lo que busca, aunque admitió no estar seguro de cuál es exactamente ese objetivo, y la comparó desfavorablemente con «Synecdoche, New York» de Charlie Kaufman. AV Club le puso un 'C-' y criticó su falta de profundidad emocional, más interesada en el espectáculo y los trucos que en el desarrollo de personajes.
En conjunto, «Digger» se presenta como una obra polarizante que combina ambición desmedida, actuaciones intensas y una mirada pesimista sobre el poder y la crisis climática. Su recepción crítica refleja una división profunda entre quienes ven en ella un ejercicio audaz y necesario, y quienes la consideran una sátira fallida y autoindulgente. La película, que ya está en cartelera, invita al espectador a posicionarse en uno de los dos bandos.