El pianista de jazz Bill Evans, uno de los músicos más influyentes del siglo XX, es el protagonista de 'Everybody Digs Bill Evans', el debut de ficción del director Grant Gee, conocido por el documental de Radiohead 'Meeting People Is Easy'. La película, rodada principalmente en blanco y negro, se estrena en los cines del Reino Unido el 11 de septiembre y cuenta con Anders Danielsen Lie en el papel del pianista, junto a Valene Kane, Bill Pullman y Laurie Metcalf.
El filme arranca en 1961 en el legendario club de jazz neoyorquino The Village Vanguard, donde Evans comparte escenario con el bajista Scott LaFaro. La conexión entre ambos se describe en la cinta como una «conversación perfecta», una complicidad musical que Lie transmite sin necesidad de diálogos. Esa sintonía se quiebra de forma abrupta cuando LaFaro muere en un accidente de coche, un golpe que deja a Evans sumido en una profunda crisis personal y creativa. A la pérdida de su alma gemela musical se suma la marcha de su pareja, Ellaine, interpretada por Valene Kane, lo que precipita al pianista hacia un consumo de heroína cada vez más destructivo.
La cinta muestra cómo Evans intenta recomponerse alojándose temporalmente en casa de su hermano Harry, quien lleva una vida convencional junto a su esposa y su hija de siete años. Sin embargo, la adicción del músico pronto resulta incompatible con esa domesticidad ordenada, y su familia lo envía a Florida para someterse a un proceso de desintoxicación en casa de sus padres, interpretados por Bill Pullman y Laurie Metcalf. Esas secuencias, rodadas en West Cork, Irlanda, con un presupuesto mínimo, consiguen recrear con notable eficacia el ambiente luminoso y desgastado del estado norteamericano gracias al trabajo del director de fotografía Piers McGrail.
Adaptada de la novela 'Intermission', publicada por Owen Martell en 2013, la película combina el presente narrativo con tres flash-forwards en color que comparten un tono trágico. A lo largo del metraje, distintos personajes se ven arrastrados por fuerzas que los superan, ya sea el amor, la adicción, los celos o el propio talento. Pese a ese trasfondo oscuro, el filme evita el tono autocompasivo y reserva momentos de asombro genuino, como cuando Bill y sus padres escuchan 'Sunday At The Village Vanguard', uno de los dos álbumes clásicos surgidos de la actuación que abre la película.
El reparto lo completan Barry Ward como Harry, Katie McGrath como su esposa y Bill Pullman y Laurie Metcalf como los padres del músico. La producción, rodada en apenas veinte días, presenta algunos altibajos en las escenas de conflicto familiar, que en ocasiones resultan rígidas y melodramáticas. Aun así, el conjunto se sostiene sobre la interpretación de Anders Danielsen Lie y sobre la mirada de Grant Gee, que construye un retrato absorbente donde lo que perdura no es tanto la tragedia del pianista como la huella de su genio musical.