El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, visitó Ceuta apenas unas horas después del momento más grave de la crisis migratoria en la ciudad y cargó contra el Gobierno de Pedro Sánchez, al que acusó de inacción ante lo que definió como una «ocupación premeditada y sin precedentes» de la frontera española.
«Tenemos el derecho a que el Gobierno nos diga si conociendo lo que iba a pasar, por qué no actuó», reclamó el presidente del PP, acompañado por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. Según Feijóo, los indicios apuntan a que el Ejecutivo conocía desde «principios de semana» que se aproximaba una entrada masiva de personas y, aun así, «no se actuó».
El líder popular considera que lo ocurrido no es un incidente aislado, sino el «resultado de las políticas fallidas» del Gobierno y «el retrato de un triple fracaso» de Sánchez en materia migratoria, exterior y de seguridad. En su opinión, resulta difícil creer que fallaran «todos los servicios de información» españoles y que nadie previera que miles de personas se dirigían hacia la frontera con Marruecos. «Responder esto le corresponde al Gobierno», subrayó.
Feijóo también calificó de «ridícula» la instalación de una barrera de contención de unos quinientos metros en el espigón de Ceuta. «Si ahora valen las boyas, ¿por qué no se pusieron mucho antes?», se preguntó. Recordó que en 2021 entraron entre diez mil y quince mil personas y que, a su juicio, no se hizo «nada» hasta que han entrado sesenta mil de una sola vez.
Entre las medidas que, a su juicio, debería haber adoptado un «gobernante responsable», mencionó expulsar «de forma inmediata» a quienes han ocupado la ciudad, reforzar «de forma masiva» los efectivos de Policía, Guardia Civil y Fuerzas Armadas, blindar las fronteras de Ceuta y Melilla y tramitar ya el cambio en la Ley de Extranjería propuesto por su partido. Añadió que Ceuta y Melilla serán «prioridades estratégicas» para su futuro Gobierno.
También denunció la imagen que, en su opinión, España está dando al mundo y censuró que Sánchez «alimente choques diplomáticos» con los socios europeos cuando estos piden una política migratoria «unida, eficaz, ordenada y firme». El líder del PP afirmó que mantiene contacto permanente con líderes europeos, con los que comparte preocupación, y defendió que España debería reforzar sus fronteras con la misma determinación y recursos que esos países.
Sobre Marruecos, Feijóo insistió en que la relación bilateral debe basarse en «el respeto mutuo, la cooperación y la buena vecindad», pero advirtió de que «hay cosas que no se pueden hacer, no se deben hacer y, si se hacen, tienen que tener una respuesta contundente». A su juicio, «la integridad territorial de España no se negocia, se defiende», y pidió que se esclarezca «qué ha fallado» en la frontera sur.
El líder popular exigió además al Gobierno que asuma las consecuencias y responsabilidades de su «política migratoria permisiva» y de no haber defendido la frontera sur de España y de Europa. Rechazó las explicaciones basadas en la acción de las mafias o en un supuesto efecto de la sentencia del Tribunal Supremo, porque, dijo, los tribunales «aplican las leyes, no las redactan». «Un Gobierno responsable jamás habría permitido llegar a este límite», remarcó.
Feijóo concluyó su intervención comprometiéndose a que, cuando sea presidente, España «volverá a ser un país seguro», recuperará el control de sus fronteras y volverá a ser «una nación respetada en el mundo».