La Comisión Europea ha confirmado este viernes que recibió la noche del jueves la solicitud del Gobierno español para activar el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, pidiendo cuatro aviones para hacer frente a los incendios forestales que asolan el país. En respuesta, Grecia e Italia han ofrecido dos aviones Canadair CL-415 cada uno, que ya están siendo desplegados para apoyar las labores de extinción en las zonas más afectadas, especialmente en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila.
La portavoz de la Comisión Europea, Paula Pinho, explicó que el Ejecutivo comunitario está siguiendo la situación «con mucha preocupación» y que mantiene un contacto «muy estrecho» con las autoridades españolas. Además, Anna-Kaisa Itkonen, portavoz de Clima y Medioambiente, señaló que la UE tiene un grupo de bomberos preposicionados en áreas de riesgo, listos para ayudar de inmediato a los equipos locales. «Esto es la solidaridad europea en acción», afirmó Pinho.
La activación del mecanismo se produjo después de que el Gobierno español declarara la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila, debido a la gravedad de los incendios que comenzaron en localidades como Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y Burgohondo. Según fuentes oficiales, los fuegos han obligado a evacuar a cerca de 19.000 personas, una cifra que ha ido aumentando en las últimas horas a medida que las llamas avanzan hacia nuevas zonas residenciales.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) fue la encargada de solicitar la ayuda europea, reclamando al menos cuatro medios aéreos de ala fija para reforzar las tareas de extinción. La UME, creada tras el trágico incendio de 2005 en el que murieron once bomberos y agentes forestales, se ha convertido en un referente en la lucha contra el fuego en España, aunque su intervención requiere la petición expresa de las comunidades autónomas en las primeras horas de la emergencia.
No es la primera vez que España recurre a este mecanismo europeo. Ya en agosto de 2025, durante los grandes incendios registrados en Jarilla (Cáceres) y Castilla y León, varios países europeos aportaron aviones, helicópteros, equipos terrestres y personal de enlace para apoyar las labores de extinción. En aquella ocasión, la respuesta coordinada de la UE permitió contener las llamas en zonas de difícil acceso.
La portavoz de Clima y Medioambiente advirtió que el verano «no ha hecho más que empezar» y que la UE se prepara para una situación grave, ya que estos fenómenos meteorológicos extremos serán «más frecuentes, más duros y más brutales». Itkonen recordó que la flota 'rescEU' constituye solo una parte de la respuesta europea, ya que también existe un mecanismo para coordinar la ayuda bilateral entre países vecinos. De hecho, Francia también solicitó este jueves la activación del Mecanismo de Protección Civil para hacer frente a incendios en la región de Burdeos, recibiendo tres aviones y dos helicópteros.
El Mecanismo de Protección Civil de la UE permite a los Estados miembros solicitar asistencia del resto de países en caso de emergencia, con la Comisión Europea coordinando la respuesta entre capitales y contando con una reserva estratégica de efectivos, aviones y helicópteros bajo la plataforma RescEU. Bruselas ha insistido en que la responsabilidad principal de hacer frente a los incendios corresponde a las autoridades nacionales, pero ha asegurado que responderá a cualquier petición adicional de asistencia que reciba.
Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan trabajando sin descanso para contener las llamas, que han unido varios frentes en la Comunidad de Madrid y amenazan con extenderse hacia otras provincias. La declaración de emergencia nacional, la primera en la historia de España por una catástrofe natural, refleja la gravedad de la situación y la necesidad de una respuesta coordinada a nivel europeo.