El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido recibido este 12 de octubre con una sonora pitada y cánticos de «Pedro Sánchez, hijo de puta» a su llegada a la Plaza de Cánovas del Castillo, donde se ha reunido con los Reyes y el resto de autoridades del Estado para presidir el tradicional desfile militar de la Fiesta Nacional. Los gritos y silbidos, que se han escuchado con claridad en el Paseo del Prado, han comenzado en el momento en que ha llegado el coche oficial del líder socialista, unos minutos antes de las once de la mañana.
La jornada se enmarca en un clima especialmente convulso, en plena precampaña electoral tras el adelanto de los comicios al próximo 29 de noviembre, anunciado por Sánchez hace justo una semana después de que decayeran en el Congreso sus dos decretos de vivienda. El Consejo de Ministros volvió a aprobar la semana pasada esos decretos con modificaciones, una maniobra que ha generado dudas legales. A este frente se suma la crisis de Ceuta, que cobra especial protagonismo con la visita que los Reyes realizarán a la ciudad autónoma los días 13 y 14 de octubre.
Sánchez ha permanecido unos minutos en el interior del vehículo antes de bajar, apenas un minuto antes de las once, cuando estaba previsto el arranque de los actos oficiales. Por quinto año consecutivo, no ha acudido acompañado de su esposa, Begoña Gómez, que espera la fijación de fecha de juicio por presunto tráfico de influencias y malversación de caudales públicos. Gómez dejó de asistir al desfile en 2022, cuando Moncloa argumentó que tenía gripe, y no ha vuelto desde entonces; sus problemas judiciales comenzaron en 2024.
Al encontrarse con la presidenta del Congreso, Francina Armengol, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, la tensión era palpable. Sánchez y Ayuso no han cruzado palabra. Minutos antes, la dirigente madrileña había calentado el ambiente en Telemadrid al afirmar que «la gente está harta de tanta impunidad, mentira y mafia», y anticipó una hipotética victoria del Partido Popular en las próximas elecciones: «España no soporta un día más de este Gobierno. Verás cómo está de contento todo el mundo, feliz porque esto ya se acaba».
Los abucheos contra el presidente contrastan con los gritos de «¡Viva el Rey!» que se han escuchado desde antes de la llegada de la comitiva real. Como es habitual, los Reyes y sus hijas han saludado al jefe del Gobierno y a las principales autoridades, incluidos los presidentes autonómicos desplazados a Madrid, antes de pasar revista. Los gritos contra Sánchez han vuelto a ser protagonistas en la parada militar, después de que en los últimos años el jefe del Ejecutivo optara por distintas maniobras para minimizar las protestas, como retrasar su llegada a la glorieta de Neptuno o, en 2022, saltarse el protocolo y hacer esperar a Felipe VI y doña Letizia.
Desde 2023, las gradas de representantes políticos e institucionales se sitúan frente a la fuente de Neptuno, mientras que antes la tribuna real y la de autoridades se ubicaban en la plaza de Lima, con los espacios para el público mucho más cerca del punto central del evento. El descontento social en una fecha tan señalada solo ha escalado con los años pese al mayor blindaje del desarrollo del 12-O. El ambiente preelectoral impregna todo y esa tensión se dejará notar no solo en el desfile, sino en la posterior recepción en el Palacio Real, donde los líderes suelen despachar con la prensa tras el besamanos. El año pasado, Sánchez plantó a los medios y se marchó con la mayoría de sus ministros sin hablar con los periodistas.
Sánchez y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, han coincidido este lunes tras una semana de choque encarnizado, mientras que Santiago Abascal ha optado por no acudir por segundo año consecutivo a los actos centrales presididos por la Familia Real. En su lugar, el líder de Vox se ha desplazado a Ceuta acompañado del presidente de Agrupación Nacional y líder de Patriots en el Parlamento Europeo, el francés Jordan Bardella. «Hoy, Día Nacional de España, volveremos a reivindicar nuestra soberanía e integridad territorial junto a nuestros aliados franceses», ha escrito Abascal en la red social X.