La princesa Leonor ha protagonizado este 12 de octubre una de las anécdotas más comentadas del desfile del Día de la Fiesta Nacional. Al bajarse del coche a su llegada a la plaza de Neptuno de Madrid, la heredera al trono se ha percatado de que se le había caído al suelo el Toisón de Oro, la condecoración que porta como princesa de Asturias. El incidente, captado por las cámaras, ha ocurrido en los instantes previos al inicio de la ceremonia, cuando la Familia Real al completo ya estaba preparada para escuchar el himno nacional.
Leonor, que vestía el uniforme de alférez del Ejército de Tierra, se ha dirigido a su padre para pedirle permiso antes de agacharse a recoger la insignia. Felipe VI le ha indicado discretamente con un gesto dónde se encontraba la condecoración, y la princesa la ha recuperado con rapidez para volver a colocársela sin alterar el desarrollo del acto. Todo ha sucedido en apenas unos segundos, justo antes de uno de los momentos más solemnes de la jornada.
El Toisón de Oro es una de las órdenes de caballería más antiguas de Europa, fundada en 1430 por Felipe el Bueno, duque de Borgoña. Su emblema representa un vellocino de oro que pende de un collar y constituye una distinción de especial relevancia para la monarquía española. Felipe VI impuso esta condecoración a su hija el 30 de enero de 2018, coincidiendo con su 50.º cumpleaños. Desde entonces, forma parte de los símbolos que acompañan a la princesa en su papel institucional y en su preparación para convertirse en la futura Reina de España.
La princesa de Asturias ha acudido al desfile con el uniforme de alférez del Ejército de Tierra, siguiendo la rotación entre los uniformes de los tres ejércitos que también mantiene el Rey. Leonor ya vistió este uniforme en 2023, cuando comenzó su formación en la Academia General Militar de Zaragoza, entonces con boina roja de alumna. En 2024 asistió como guardiamarina de la Armada, durante su formación en la Escuela Naval Militar, y en 2025 lo hizo con el uniforme de alférez del Ejército del Aire y del Espacio. En esta ocasión ha lucido la gorra de plato caqui y el cabello recogido en un moño.
Sobre la guerrera, la princesa llevaba las insignias de la Orden de Carlos III y de la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco, que recibió al terminar su formación en el Ejército de Tierra, así como las correspondientes a las grandes cruces del Mérito Naval y del Mérito Aeronáutico. Está previsto que dentro de un año reciba los despachos de teniente del Ejército de Tierra y del Ejército del Aire y del Espacio, y de alférez de navío de la Armada, al finalizar el curso 2026-2027.
El desfile ha contado con la participación de 4.380 integrantes de las Fuerzas Armadas, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y otras instituciones. La parada militar ha tenido este año como novedad el debut de los nuevos blindados 8x8 Dragón. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido el primero en llegar al acto, donde por protocolo ha esperado la llegada de los Reyes. Poco después han aparecido Felipe VI y la Reina Letizia, seguidos por la princesa Leonor y la infanta Sofía. Cada gesto de la Familia Real durante esta jornada concentra la atención de los asistentes y de las cámaras.