Wireva

El Ayuntamiento de Sartajada denuncia trabas burocráticas en la prevención de incendios

El consistorio critica que se multe a quienes previenen los incendios mientras se ignora a los que los apagan, tras un nuevo fuego controlado por dos concejales sin medios especiales.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OU.

Un nuevo incendio forestal ha vuelto a amenazar el Valle del Tiétar, en la provincia de Toledo, y ha reavivado la denuncia de su ayuntamiento contra un modelo de gestión que, según sostiene, castiga a quienes intentan prevenir y abandona a quienes combaten las llamas. El fuego, declarado esta mañana en las inmediaciones de Sartajada, pudo ser controlado gracias a la intervención directa del vicealcalde, Jorge Núñez, y de otro concejal del municipio, que actuaron antes de la llegada de los servicios de emergencia. El consistorio advierte de que, sin esa actuación, las llamas podrían haber arrasado decenas de hectáreas de un territorio de alto valor natural.

El Ayuntamiento de Sartajada denuncia que el incendio no ha sido una sorpresa, sino la consecuencia de una cadena de decisiones administrativas que han dejado indefensas a las comunidades rurales. Según el relato municipal, la corporación local ha sido multada por llevar a cabo labores de prevención, como desbroces y cortafuegos, debido a un desalojo forzado que paralizó esas tareas. «Se multa al que quiere prevenir y se ignora al que tiene que extinguir. Así no se apaga el fuego: así se alimenta», declaró el vicealcalde. El consistorio atribuye estas trabas a mandos sin experiencia sobre el terreno, ajenos a la realidad de los municipios rurales y al riesgo que, afirma, «nunca han sentido en la piel».

La crítica se eleva también en nombre del alcalde de Sartajada, Luis Alberto Fernández, que se encuentra ingresado en el Hospital de Talavera de la Reina tras sufrir un accidente mientras realizaba labores de vigilancia en los caminos rurales del municipio. El ayuntamiento subraya que el alcalde no estaba de excursión, sino trabajando, y que su accidente es «el síntoma de un modelo de gestión rural» que descarga el peso de la prevención sobre quienes menos recursos tienen. Los caminos, afirma, están «abandonados por las instituciones que deberían mantenerlos» y recorridos a diario para garantizar la seguridad de los vecinos.

Mientras Sartajada lucha contra las llamas y denuncia falta de apoyo, la situación se repite con crudeza en otras zonas de la sierra. En el sur de la provincia de Ávila, un incendio forestal que lleva cinco días activo ha calcinado ya más de 50.000 hectáreas y mantiene desalojados a 16 municipios, con un perímetro de unos 160 kilómetros en ambas vertientes de la Sierra de Gredos. Los equipos de emergencia se han centrado en las localidades de Casillas y Mijares para evitar reactivaciones y fijar perímetros de seguridad. Este escenario de fuegos simultáneos en la misma región refuerza la percepción de que el sistema de prevención y extinción no está a la altura de los riesgos.

El Ayuntamiento de Sartajada exige una investigación rigurosa y transparente sobre el origen de los incendios, con atención expresa a la posibilidad de que sean intencionados. El consistorio reconoce que carece de competencia para determinar el origen, pero traslada la alarma de los vecinos ante un patrón de fuegos «en zonas inesperadas, sin causa climática aparente» y con una simultaneidad que desafía la estadística. En su manifiesto, el municipio reclama un mando único de emergencias con conocimiento del terreno y participación obligatoria de los ayuntamientos; dotación inmediata de recursos para desbroce, cortafuegos y vigilancia; eliminación de las trabas burocráticas que frenan la prevención; y amparo legal para los vecinos y autónomos que intervienen en la primera respuesta ante los incendios forestales.

El consistorio concluye con una reivindicación de los vecinos que, sin medios extraordinarios y con solo el conocimiento del territorio que da toda una vida, se plantaron ante las llamas. «No tendrán medalla. No saldrán en televisión», lamenta el ayuntamiento, porque para ellos apagar el fuego «es simplemente lo que hay que hacer». «El Valle del Tiétar no va a rendirse», zanja, y reclama que se les deje trabajar, porque «cuando el fuego llega, los que apagan son los de aquí. Siempre lo han sido».

Same event, other desks

Story file →