Wireva

Furiosa divide a los fans del universo Mad Max: sólida como precuela, pero lejos de Fury Road

El estreno de Furiosa: A Mad Max Saga reabre el debate entre los seguidores de la franquicia de George Miller, que reconocen sus virtudes —el villano de Chris Hemsworth y la ampliación del mundo— pero señalan problemas de ritmo, CGI y protagonismo frente a Fury Road.

El regreso al universo de Mad Max con Furiosa: A Mad Max Saga ha generado una conversación entre los seguidores de la franquicia que reconoce sus méritos como precuela, pero que no puede evitar la comparación con Fury Road. La película, dirigida por George Miller y centrada en los orígenes del personaje que inmortalizó Charlize Theron, se presenta como una cinta de acción bien construida que, sin embargo, queda lejos del listón que dejó su predecesora, considerada por muchos una de las mejores películas de acción de todos los tiempos.

Entre los puntos fuertes que destacan los espectadores está la interpretación de Chris Hemsworth como Dementus, un villano que algunos ya sitúan como el mejor de toda la saga. Su actuación, descrita como divertida y entregada, aporta un contrapunto de carisma a la dureza del desierto. También se valora el trabajo de Tom Burke como Praetorian Jack y la capacidad de la película para profundizar en el worldbuilding de Fury Road, ampliando el contexto de un universo que hasta ahora se intuía más que se explicaba. En el apartado de las secuencias de acción, aunque no alcanza los picos de su predecesora, hay momentos notables, especialmente la secuencia central del War Rig.

Sin embargo, las críticas se centran en varios aspectos que lastran la experiencia. El ritmo es uno de los más señalados: la primera hora, dedicada a mostrar la evolución de Furiosa desde la infancia hasta convertirse en una guerrera capaz, se percibe como lenta y pesada. Frente a la precisión narrativa de Fury Road, que no tenía un solo segundo desperdiciado, Furiosa salta de un punto de la trama a otro sin dejar que la historia respire, lo que genera una sensación contradictoria de prisa y lentitud al mismo tiempo. Esa falta de foco es, para muchos, la diferencia más evidente entre ambas películas.

El uso del CGI también está en el punto de mira. Aunque no se rechaza por principio, varios espectadores consideran que hay una cantidad notable de efectos digitales que desentonan y restan credibilidad a algunas escenas. A ello se suma la interpretación de Anya Taylor-Joy como la protagonista: se reconoce su esfuerzo por imitar el registro vocal de Charlize Theron, pero se cuestiona que logre transmitir la intensidad y la presencia de guerrera que sí tenía su predecesora. Para algunos, el personaje queda como un lienzo en blanco, sin la fuerza que definía a la Furiosa de Fury Road.

El debate refleja hasta qué punto Fury Road sigue siendo un referente difícil de igualar. La precuela no es un fracaso ni una mala película, sino un producto sólido que, en palabras de los propios fans, no llega a la altura de una obra excepcional. La conversación sobre Furiosa se mantiene viva en foros y redes, donde los seguidores de Mad Max continúan diseccionando cada detalle de la nueva entrega y su lugar dentro de la filmografía de George Miller.

Same event, other desks

Story file →