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González Laya critica el debate del 5% en gasto de defensa como una imposición de EE.UU.

La exministra de Exteriores Arancha González Laya defiende aumentar el gasto militar europeo, pero considera que la cifra del 5% del PIB es aleatoria y busca mostrar el poder de Estados Unidos sobre sus aliados, sin comprar su fidelidad.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OU.

La exministra de Asuntos Exteriores de España, Arancha González Laya, ha afirmado que el debate sobre elevar el gasto en defensa al 5% del PIB, impulsado por Estados Unidos en el seno de la OTAN, responde a una estrategia de dominación más que a una necesidad real de seguridad. En una entrevista con motivo de la publicación de su libroSolos en el mundo, la actual decana de la Paris School of International Affairs de Sciences Po sostiene que esa cifra es «aleatoria» y que ni siquiera Washington tiene previsto alcanzarla.

González Laya, que fue ministra entre enero de 2020 y julio de 2021, subraya que la Unión Europea debe aumentar su gasto en defensa para construir una «comunidad de fuerza» capaz de disuadir a sus enemigos, pero advierte de que reducir el debate a un porcentaje concreto es una «trampa». «El aumento del gasto de defensa que han hecho todos los Estados miembros de la OTAN no ha comprado más fidelidad estadounidense», señala, en alusión a la presión ejercida por la administración de Donald Trump para que los aliados europeos incrementen sus contribuciones.

La exministra describe un escenario geopolítico complejo en el que «EEUU amenaza, Rusia hace la guerra y China reconstruye un imperio». En su libro, incluye un capítulo distópico titulado «Cómo se jodió Europa», en el que imagina un futuro en el que Rusia ha tomado Ucrania, China se ha anexionado Taiwán y las fuerzas ultras dominan el Consejo de Seguridad de la ONU. Aunque aclara que no se trata de una predicción, insiste en que es un «futuro posible» si Europa no asume sus responsabilidades.

Para evitar ese desenlace, González Laya considera esencial que la UE sea consciente de su «fragilidad» y movilice la voluntad ciudadana. «Somos la suma de las voluntades de los ciudadanos todos los días y hoy necesitamos mucho más de voluntad ciudadana», afirma. Entre las acciones prioritarias, menciona la integración de sectores clave de la economía y la defensa que hasta ahora han quedado fuera de la integración europea por falta de «energía política» y por la ausencia de una amenaza clara que los impulse.

La exministra también aborda la respuesta de la UE al conflicto en Gaza, que considera un ejemplo del choque entre los intereses y los valores europeos. Critica que Bruselas haya intentado «hacer como si fuera normal» lo que ocurría en la región, cuando los ciudadanos han visto que la reacción israelí fue «absolutamente desproporcionada» tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. «Hubiera sido mejor reconocerlo y explicar esa incoherencia de la Unión Europea», sostiene.

González Laya defiende que la UE debe superar su «relación ambivalente con la fuerza», ya que el proyecto europeo nació precisamente del rechazo a la fuerza como modo de organizar la vida en común. Sin embargo, advierte de que las certezas de las últimas décadas han quedado atrás y que, sin capacidad militar, Europa no podrá disuadir a sus enemigos ni defender su proyecto de paz. «Si hoy la Unión Europea no tiene fuerza, incluida militar, no va a ser capaz de disuadir a sus enemigos y defender su proyecto de paz», concluye.

La exministra también reflexiona sobre la falta de una política exterior común en la UE, lo que dificulta la construcción de una comunidad de fuerza. A su juicio, los aliados de la Unión esperan que esta sea capaz de defender un orden internacional, pero para ello necesita dotarse de los instrumentos necesarios, incluidos los militares. En este sentido, insiste en que el aumento del gasto en defensa debe ir acompañado de una estrategia política clara y no limitarse a cumplir con exigencias externas.

El libroSolos en el mundose presenta como una reflexión sobre el futuro de Europa en un contexto de incertidumbre global, donde las alianzas tradicionales se tambalean y surgen nuevas amenazas. González Laya aboga por una Europa que asuma su propio destino, sin depender exclusivamente de Estados Unidos, y que sea capaz de combinar intereses y valores de manera coherente.

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