El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha abierto la segunda jornada de la cumbre de la Alianza en Ankara con un discurso destinado a apaciguar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y a reafirmar el valor estratégico de Europa para Washington. Rutte ha calificado al continente europeo como «una gran plataforma de proyección del poder» de Estados Unidos, en un momento en que Trump ha vuelto a poner en duda el compromiso de los aliados europeos con la defensa colectiva.
«Esta cumbre, como siempre he dicho, trata de la implementación, de hacer que las cosas sucedan. Pero miren las cifras: 258.000 millones de dólares adicionales gastados en 2025 y 2026 por los aliados de Canadá y Europa. Es impresionante. Están llegando al máximo que pueden gastar en términos de capacidad de absorción», ha sostenido Rutte, quien ha atribuido este incremento al liderazgo de Trump. «El presidente Trump ha logrado finalmente lo que, desde Eisenhower, los presidentes estadounidenses habían intentado conseguir: igualar el gasto en defensa entre Europa y Estados Unidos. Ahora está ocurriendo. En esta trayectoria hacia el 5%, ya hemos alcanzado el 4% este año, lo cual es extraordinario», ha añadido.
El ex primer ministro neerlandés ha evitado confrontar directamente con Trump cuando este ha reabierto el órdago sobre Groenlandia, asegurando que la isla «tendría que estar bajo el control de Estados Unidos, no de Dinamarca». Rutte ha minimizado la controversia al vincularla con la creciente presencia de China y Rusia en el Ártico. «Se trata de China y Rusia ganando acceso al Ártico. Por eso es fundamental que, como alianza, y esto es lo que acordamos en Davos, trabajemos juntos para asegurarnos de que eso no ocurra. Y también, en lo que respecta a Dinamarca y Groenlandia, ya existe un buen proceso en marcha», ha matizado, en referencia a las conversaciones iniciadas en el último Foro Económico Mundial.
Las declaraciones de Rutte se producen en un contexto de tensiones dentro de la Alianza, especialmente con España e Italia, a quienes Trump ha acusado de tener un «poco compromiso» con la defensa común. El presidente estadounidense ha llegado a calificar a España como un «socio terrible» y ha ordenado cortar «todo el comercio» con el país, una medida que la Moncloa ha respondido asegurando que la relación bilateral es «beneficiosa para ambos países, tanto en el ámbito comercial como en el de la defensa». Rutte ha intentado relativizar estas críticas al señalar que «sabemos que existe decepción por parte de Estados Unidos en lo que respecta a Irán. Eso tiene que ver con casos aislados. Al mismo tiempo, vemos hasta 5.000 salidas desde bases europeas. Se están aplicando todos los acuerdos bilaterales sobre bases militares», en una mención indirecta a las tensiones con España e Italia.
El secretario general de la OTAN ha insistido en que los avances en defensa son claros «no solo gracias al presidente Trump, sino también a la amenaza rusa», y ha expresado su esperanza de que los aliados refuercen en la cumbre el apoyo a Ucrania. «Queremos una OTAN mucho más fuerte, una Europa mucho más fuerte dentro de una OTAN más fuerte. La OTAN 3.0», ha sentenciado. Estas palabras se produjeron al día siguiente de que la Alianza Atlántica anunciase la asignación de 43.766,5 millones de euros (50.000 millones de dólares) para la adquisición de sistemas antidrones y otros elementos militares para el corto y medio plazo, con varios proyectos multinacionales.
El objetivo principal de estas inversiones es que Estados Unidos perciba que el resto de los aliados se implican en la defensa conjunta, algo que Rutte ya da por hecho, pese a los recelos de España sobre alcanzar el 5% del gasto en defensa, una posición que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, volverá a defender durante la cumbre en Ankara. No obstante, España participará en un nuevo proyecto multinacional sobre el avión Airbus A400M, junto a Bélgica, Croacia, Francia, Polonia y el Reino Unido. Además, España se ha sumado al programa de Vigilancia Continua desde el Espacio (APSS, por sus siglas en inglés), según ha anunciado la vicesecretaria general de la organización, Radmila Shekerinska. «El buque de insignia de la OTAN para el espionaje desde el espacio se llama Vigilancia Continua de la Alianza desde el Espacio, APSS; se lanzó hace dos años en la cumbre de Washington», ha explicado. España se convierte así en el decimonoveno aliado en unirse a estos planes, en un gesto que busca demostrar su compromiso con la seguridad colectiva, a pesar de las críticas de Trump.