El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha participado este jueves en Bruselas en la cumbre del Partido Popular Europeo (PPE), una cita paralela al Consejo Europeo que ha reunido a los principales líderes conservadores del continente. En la foto protocolaria, Feijóo aparece escoltado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a un lado, y por el canciller alemán, Friedrich Merz, al otro, en una imagen que subraya el respaldo de sus socios europeos en plena precampaña electoral para el 29 de noviembre.
El encuentro se produce en un momento clave para la política europea, con la negociación del nuevo presupuesto comunitario —el Marco Financiero Plurianual 2028-2034— completamente estancada. Los Veintisiete mantienen posiciones enfrentadas: por un lado, los países frugales liderados por Alemania; por otro, el grupo de «amigos de la cohesión», en el que se encuentra España. La propuesta de la presidencia irlandesa del Consejo, conocida en la jerga comunitaria como «negobox», no ha acercado posturas hasta el momento.
Feijóo ha aprovechado la cita para insistir en su intención de trasladar a Europa la situación de Ceuta, un asunto que el Gobierno de Pedro Sánchez, según el líder popular, silencia. «Contaré en Europa lo que Sánchez calla», ha reiterado en sus últimos mensajes. El viaje del líder del PPE, Manfred Weber, a Ceuta hace algunas semanas ya evidenció el respaldo de los conservadores europeos a la estrategia del PP en materia migratoria. Weber compartió una imagen junto a Feijóo y publicó un mensaje en redes sociales en el que rechazaba las políticas del Ejecutivo español: «Sobre la migración, Europa debe actuar y actuar unida. Ceuta muestra que el momento de actuar es ahora. España debe hacer pleno uso del Pacto de Migración y Asilo y del Reglamento de Retorno. Ceuta es España, es Europa. Nuestras fronteras. Nuestras reglas. Los Estados miembros, no los traficantes, deben decidir quién entra en Europa».
La cumbre del PPE se celebra mientras el PP acelera su precampaña de cara a los comicios del 29-N. Una victoria popular y un eventual Gobierno liderado por Feijóo potenciaría el giro a la derecha en la Unión Europea, con conservadores tradicionales al frente de Ejecutivos clave como Alemania, Polonia o, llegado el caso, España. En este contexto, la negociación del presupuesto comunitario avanza con plazos muy ajustados, lo que hace prever que no será el actual Gobierno español el que culmine las conversaciones sobre el MFP, que podrían cerrarse con un nuevo Ejecutivo a principios de 2027.
Desde Moncloa, fuentes gubernamentales sostienen que el adelanto electoral no afectará negativamente a la posición española en las negociaciones europeas. Insisten en que el debate presupuestario es «de país» y no depende de los resultados en las urnas. Además, el Ejecutivo se muestra satisfecho con la mención a Ceuta en el borrador de conclusiones del Consejo, que considera un tanto político tras meses de choques, especialmente con Italia. España defiende que la aplicación del pacto común de migración y asilo es total y que los datos lo demuestran, con una reducción del 74% de llegadas irregulares por la ruta atlántica, aunque varios socios europeos recelan de esta afirmación.
La cita de Bruselas refuerza la estrategia de Feijóo de proyectar su liderazgo más allá de las fronteras españolas y de situar la inmigración y la economía en el centro del debate europeo. Con la vista puesta en las urnas, el líder popular busca capitalizar el apoyo de los principales referentes conservadores del continente para contrastar su modelo con el del Gobierno de Sánchez.