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Tim Curry, el actor de «The Rocky Horror Picture Show», muere a los 80 años

El actor británico Tim Curry, célebre por su papel del Dr. Frank-N-Furter en «The Rocky Horror Picture Show» y por su carrera en cine, teatro y televisión, ha fallecido a los 80 años. Curry sufrió un grave ictus en 2012 que condicionó sus últimos años.

El actor británico Tim Curry, conocido por generaciones de espectadores por su inolvidable interpretación del Dr. Frank-N-Furter en «The Rocky Horror Picture Show», ha fallecido a los 80 años. La noticia fue confirmada por su entorno, aunque no se han dado a conocer las causas exactas del deceso. Curry, que en 2012 sufrió un grave ictus que marcó sus últimos años, deja tras de sí una carrera de más de cinco décadas que abarcó el cine, el teatro, la televisión y la música.

Nacido en Grays, Essex, en 1946, Curry se formó en la Universidad de Birmingham y en la London Academy of Music and Dramatic Art antes de irrumpir en la escena londinense. Su gran salto a la fama llegó en 1973 con el estreno de «The Rocky Horror Show», el musical de Richard O'Brien en el que encarnó al extravagante científico travestido. Tres años después repitió el papel en la versión cinematográfica, «The Rocky Horror Picture Show», que con el tiempo se convirtió en un fenómeno de culto y en un referente de la cultura pop. Su voz grave, su presencia magnética y su mezcla de amenaza y humor convirtieron a Frank-N-Furter en uno de los personajes más icónicos del cine de los setenta.

La carrera de Curry, sin embargo, fue mucho más allá de ese papel. En el cine trabajó a las órdenes de directores como Stanley Kubrick en «Barry Lyndon» (1975), y participó en títulos tan dispares como «La leyenda de la mansión del infierno» (1973), «Annie» (1982), «Legend» (1985), donde interpretó al Diablo frente a Tom Cruise, o «Clue» (1985), película basada en el juego de mesa que se ha convertido en un clásico de culto. También prestó su voz a personajes animados como el malvado Hexxus en «FernGully» (1992) o el payaso Pennywise en la miniserie de televisión «It» (1990), una interpretación que aterrorizó a toda una generación y que sigue siendo recordada como una de las más perturbadoras de la historia del género.

En el teatro, Curry cosechó éxitos tanto en Londres como en Broadway. Fue nominado al premio Tony por su trabajo en «Amadeus» (1980), donde interpretó a Mozart, y volvió a ser candidato al prestigioso galardón por «Spamalot» (2005), el musical inspirado en los Monty Python, en el que dio vida al Rey Arturo. Su versatilidad le permitió moverse con soltura entre el drama, la comedia y el musical, y su carisma escénico le convirtió en un favorito del público y de la crítica.

En el ámbito personal, Curry mantuvo siempre una imagen reservada. El ictus que sufrió en 2012 lo obligó a reducir drásticamente su actividad profesional, aunque continuó apareciendo en algunos proyectos puntuales y prestando su voz a doblajes. Su legado, no obstante, permanece intacto: pocos actores han logrado combinar con tanta naturalidad lo siniestro y lo cómico, lo teatral y lo cinematográfico. Con su muerte, el cine pierde a una de sus figuras más singulares, capaz de convertir cualquier aparición, por breve que fuera, en un momento inolvidable.

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