El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha descartado dimitir pese a la presión de prácticamente todos los partidos políticos tras el accidente ferroviario de Urda, en Toledo. Preguntado por la posibilidad de dejar su cargo, respondió: «Si yo creyera que mi continuidad perjudica al proyecto de este país, no tenga ninguna duda de que habría dado un paso al lado».
Puente ha atribuido los indicios del siniestro a un fallo en el centro de control de Adif. Según sus palabras, «los indicios apuntan a un fallo en el centro de control de Adif», una explicación que han criticado incluso los sindicatos. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, afirmó que no se debe culpabilizar a los trabajadores «de la manera que se ha hecho sin ningún dato objetivo».
El ministro se ha mostrado más cauto cuando se le preguntó por posibles fallos en la infraestructura, de cuya gestión es responsable la Administración. Ha señalado que hay equipos nuevos que también fallan y ha calificado de «frivolidad» y «muy prematuro» hablar de ello sin que se hayan examinado siquiera los equipos. La investigación sobre el accidente de Urda no ha concluido.
La permanencia de Puente en el cargo llega casi diez meses después del accidente de Adamuz, en enero, y tras una segunda tragedia ferroviaria con más de un centenar de fallecidos. La decisión ha provocado el rechazo de numerosas fuerzas políticas.
En la izquierda del PSOE, Emilio Delgado, número uno por Madrid del Frente Amplio, pide su dimisión y reclama «exigir responsabilidades políticas» y, en un segundo momento, un debate serio sobre la red ferroviaria española. Desde Compromís se plantea renacionalizar el servicio ferroviario.
También entre los socios del Gobierno hay críticas. La portavoz del PNV, Maribel Vaquero, sostuvo que «hay que asumir responsabilidades frente a estos hechos tan graves». Desde Vox, la formación acusa directamente a Pedro Sánchez y al PSOE de ser los «verdaderos culpables» de Adamuz, Urda y del apagón.
El PP, por su parte, cuestiona la estrategia del Gobierno tras el accidente. Su vicesecretario de Economía, Juan Bravo, afirmó que «esto no se puede despachar diciendo que es una fatalidad o buscando una cabeza de turco». Los populares elevan la responsabilidad al presidente del Gobierno: «Si el señor Sánchez ha reconocido que estos dos accidentes son inasumibles, esto tiene que tener consecuencias». Además, proponen un plan de urgencia para mejorar la seguridad y el mantenimiento del servicio ferroviario.
La interrupción del servicio ferroviario entre Andalucía y Madrid tras el accidente de Urda ha obligado a los ciudadanos a buscar alternativas. Una plataforma gratuita para compartir coche, Te Hago Hueco, ya registró viajes el mismo día de su lanzamiento, sobre todo entre Madrid y localidades andaluzas. Blablacar ha detectado un aumento del 150 % de conductores dados de alta entre Andalucía y Madrid, con un precio medio de 29 euros, mientras que Iberia ha comunicado más de 20.000 plazas aéreas para los próximos días con precios topados.