Los ministros de Interior de la Unión Europea se reunirán el próximo martes por videoconferencia para abordar la crisis migratoria de Ceuta, después de la entrada irregular de miles de personas procedentes de Marruecos en la ciudad autónoma. La convocatoria fue anunciada por Irlanda, país que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, tras la petición formulada por España y otros 22 Estados miembros para analizar la situación y coordinar una respuesta común.
El encuentro tiene como objetivo evaluar las consecuencias de la llegada masiva de migrantes a Ceuta y estudiar las medidas que debe adoptar la Unión Europea ante lo que varios gobiernos comunitarios consideran un desafío para la gestión de las fronteras exteriores. La reunión se celebrará después de una de las mayores entradas irregulares registradas en la ciudad autónoma, con miles de personas cruzando desde Marruecos en pocas horas.
Los países que solicitaron la reunión también han cuestionado la política migratoria del Ejecutivo español, en particular los procesos de regularización de migrantes, al considerar que pueden actuar como «factores de atracción». En una carta dirigida a las instituciones europeas, los gobiernos firmantes reclamaron una mayor coordinación comunitaria para evitar nuevos movimientos migratorios irregulares y reforzar el control de las fronteras exteriores.
Entre los países que suscriben la iniciativa figuran Italia, Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Grecia, Hungría, Países Bajos, Polonia y Suecia, entre otros. Los firmantes advierten de que la UE debe evitar que se genere la percepción de que la entrada irregular en territorio comunitario puede convertirse en una vía para obtener una estancia legal. Asimismo, algunos gobiernos han vinculado la crisis de Ceuta con la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente, una resolución que, según sostienen, habría sido utilizada para cuestionar la política europea de migración y asilo.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha criticado las posiciones de aquellos países que han optado por «atacar a España» y plantear medidas como la exclusión temporal del país del espacio Schengen. Sánchez ha defendido la actuación del Ejecutivo y la colaboración con Marruecos para gestionar la crisis, y aseguró que la mayoría de las personas que entraron irregularmente ya han sido retornadas al país vecino.
El Gobierno calcula que alrededor de 48.000 migrantes han regresado a Marruecos, aunque todavía permanecen algunas personas en Ceuta. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado que «la situación se ha revertido en 24 horas», mientras que el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, sostiene que Ceuta todavía no ha recuperado la normalidad y que continúa existiendo preocupación entre los ciudadanos.
Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha respaldado la celebración de la reunión y ha defendido la necesidad de una respuesta europea basada en la solidaridad y la cooperación entre Estados miembros. Von der Leyen ha señalado que la crisis debe servir para extraer conclusiones y reforzar la capacidad de la UE para proteger sus fronteras exteriores.
El comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, también ha mostrado el apoyo de la UE a España y ha insistido en que la respuesta ante cualquier amenaza en las fronteras exteriores debe ser «decidida, rápida y unida». Antes de la reunión ministerial, los Veintisiete celebrarán otros encuentros técnicos para analizar la evolución de la situación, incluida una reunión del mecanismo europeo de respuesta política a las crisis y otra de los embajadores de los Estados miembros.
Mientras tanto, Ceuta sigue tratando de recuperar la normalidad. Después de la jornada histórica en la que se produjo la entrada masiva de al menos 50.000 migrantes, según algunas estimaciones, la ciudad ha ido retomando poco a poco su actividad habitual. Este sábado, comercios, bares y restaurantes han vuelto a abrir después de haber cerrado sus puertas durante los días de mayor tensión, aunque algunos negocios aún mantienen la persiana bajada.
Durante la jornada, centenares de migrantes han seguido volviendo a Marruecos después de estar dos días sin poder cubrir necesidades básicas ni disponer de un lugar para dormir. El Gobierno español ha comenzado además la colocación de barreras de contención en la ciudad autónoma, y la instalación se inició a primera hora en el espigón de la frontera. Las autoridades confían en que estas medidas contribuyan a evitar nuevos episodios como el registrado en Ceuta, mientras se ultima la preparación del encuentro extraordinario de los responsables de Interior de la UE.