La crisis migratoria que vive estos días la frontera entre Marruecos y España se ha cobrado la vida de Faten Ben Amar El Azizi, una futbolista marroquí de 20 años considerada una de las grandes promesas del fútbol femenino de su país. La joven falleció al intentar alcanzar a nado la ciudad autónoma de Ceuta, arrastrada por las fuertes corrientes del mar, según han informado medios locales.
La deportista, que militaba en el Atlético Tetuán, era vista como una de las jugadoras con mayor proyección del fútbol femenino marroquí. Su muerte ha conmovido al mundo del deporte en el país y el club ha confirmado su fallecimiento con un emotivo comunicado en el que subrayó que la joven «no buscaba fama ni aventura, sino una vida mejor y un futuro en el que creía al otro lado de la frontera».
«El sueño de Faten se hizo añicos antes incluso de empezar. Quería abrir una nueva puerta a su futuro. Su viaje terminó antes de llegar a su destino, tras perder la vida intentando llegar a la ciudad de Ceuta», añadió la entidad en su despedida.
La muerte de Faten se enmarca en la mayor entrada masiva de migrantes que se recuerda en España. Cerca de 60.000 personas entraron en territorio español entre el jueves 30 y el viernes 31 de julio, de las que aproximadamente 50.000 han sido devueltas a su país de origen, según las cifras oficiales.
El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha cifrado en 72 los migrantes fallecidos que trataron de cruzar a nado desde Marruecos durante la entrada masiva del jueves. En una comparecencia ante los medios celebrada este domingo, Pérez Triano lamentó la muerte de estas «personas inocentes» que perdieron la vida en su intento de acceder a la ciudad y aseguró que las autoridades trabajarán para acelerar los expedientes de quienes entraron de forma irregular y ejecutar los retornos «lo antes posible».
Medios marroquíes calculan, además, que unas 20 personas más perdieron la vida en suelo marroquí, en la travesía que parte de Fnideq, conocida también como Castillejos, lo que elevaría el número total de víctimas a cerca de un centenar. El delegado explicó que la presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de las Fuerzas Armadas se ha incrementado hasta casi 3.000 agentes y militares, que permanecerán en Ceuta «el tiempo que sea necesario».
Las reacciones no se han hecho esperar. El rey Felipe VI ha trasladado su preocupación e indignación por lo sucedido y ha defendido que el Estado debe proteger la seguridad de Ceuta y Melilla, además de trabajar para evitar que una catástrofe de estas características vuelva a repetirse. El monarca mantiene contacto con el Gobierno y con los responsables de ambas ciudades autónomas para seguir de cerca la evolución de la crisis.
El papa León XIV también se refirió a la situación. Este domingo expresó su deseo de que se puedan encontrar «soluciones de paz, estabilidad y justicia» ante la crisis migratoria de Ceuta, según dijo en español en los llamamientos posteriores al rezo dominical del Ángelus en la Plaza de San Pedro.
La muerte de Faten Ben Amar El Azizi ha puesto rostro a una crisis que sigue cobrándose vidas en el mar. Su historia, la de una joven deportista que soñaba con un futuro mejor al otro lado de la frontera, ha conmovido al mundo del deporte y se ha sumado a la larga lista de víctimas de la tragedia migratoria en el estrecho.