El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha Los Cerros, un nuevo desarrollo urbanístico en el sureste de la ciudad, entre Vicálvaro y El Cañaveral, que prevé más de 16.000 viviendas. De ellas, 7.130 serán de protección oficial, un dato especialmente relevante en un contexto de precios elevados. El ámbito ocupará unas 470 hectáreas e incluirá una superficie verde de 1,7 millones de metros cuadrados, más grande que El Retiro.
No se trata de una promoción aislada, sino de prácticamente un barrio entero que se levanta desde cero. El plan no se limita a construir bloques de pisos: también contempla calles, zonas abiertas, equipamientos y espacios de uso público. La apuesta por la vivienda protegida cambia además el enfoque del proyecto, ya que no es un desarrollo pensado únicamente para el mercado libre, sino una operación que busca facilitar el acceso a más gente.
La zona verde es uno de los elementos centrales del diseño. Los 1,7 millones de metros cuadrados no son un añadido, sino una parte sustancial del barrio. El proyecto incluye carriles bici, itinerarios peatonales y una plantación abundante de árboles, con el objetivo de evitar que la nueva zona se convierta en una sucesión de edificios y ofrecer espacios donde realmente se pueda estar. Este planteamiento sigue la estela de otros desarrollos recientes, que apuestan por más espacio abierto y menos sensación de bloque cerrado.
Las obras avanzan por fases y ya hay una parte significativa ejecutada. La primera fase está muy avanzada, con más del 70 por ciento del trabajo realizado, e incluirá unas 4.000 viviendas pensadas para cerca de 12.000 personas. La segunda fase, que ya ha comenzado, concentra el mayor volumen, con más de 8.000 viviendas previstas. Después quedará una tercera etapa para cerrar todo el desarrollo. Aunque todavía falta tiempo para ver el barrio terminado, ya no es solo un proyecto sobre el papel.
Las viviendas que se están construyendo siguen el modelo actual de eficiencia energética y sostenibilidad. Las promociones contarán con placas solares, aerotermia y calificación energética A, algo que suele traducirse en un menor consumo y en un ahorro a largo plazo para los residentes. Las urbanizaciones incluirán también zonas comunes como piscina, gimnasio y espacios para niños.
La combinación de vivienda protegida, zonas verdes y eficiencia sitúa el proyecto en la línea de lo que ahora se busca en el mercado residencial. El proyecto tiene además una importante dimensión económica: solo en una de las fases la inversión supera los 600 millones de euros, y si se tiene en cuenta el conjunto del desarrollo, la cifra es considerablemente mayor. A esa inversión se suma la previsión de creación de miles de puestos de trabajo durante las obras, tanto directos como indirectos, un efecto habitual en los grandes proyectos urbanísticos.
Los Cerros se enmarca en la estrategia de expansión de Madrid hacia el sureste, una zona en la que ya han aparecido desarrollos como El Cañaveral. La idea es repartir mejor el crecimiento de la ciudad y evitar que se concentre siempre en las mismas áreas. El tiempo dirá cómo evoluciona el barrio cuando empiece a llenarse de vida, pero lo cierto es que el proyecto ya está en marcha y poco a poco se convertirá en una realidad dentro de la capital.