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Prime Video encuentra a su RoboCop: Dan Stevens será Alex Murphy

La serie de ocho episodios recupera al policía cíborg con Dan Stevens como protagonista y Peter Ocko al frente del proyecto.

Dan Stevens Cast as RoboCop in Prime Video’s Eight-Episode Series

Gage Skidmore · CC BY-SA 2.0 · rights

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

Una de las preguntas que rodeaban al regreso de RoboCop ya tiene respuesta: Dan Stevens será Alex Murphy. Prime Video ha elegido al actor británico para encabezar su nueva serie basada en la franquicia, y el casting convierte un proyecto que hasta hace poco era una promesa de catálogo en algo mucho más fácil de imaginar.

La plataforma ha encargado ocho episodios. El punto de partida es familiar, pero está formulado con un lenguaje especialmente actual: un enorme conglomerado tecnológico convence a una ciudad para colocar un robot de gran potencia dentro de su fuerza policial. La máquina lleva implantada la conciencia de un agente fallecido y querido por la comunidad. Ese agente será Murphy, interpretado por Stevens.

La noticia funciona porque Stevens llega con una carrera construida sobre cambios de tono. Para parte del público sigue siendo Matthew Crawley, uno de los personajes centrales de Downton Abbey. Para otros es el protagonista de Legion, una serie que convirtió la identidad, la percepción y la mente en un campo de batalla visual. También ha aparecido en La bella y la bestia, Godzilla y Kong: El nuevo imperio y próximamente estará en la segunda temporada de Dexter: Resurrection. Pasar de un drama de época a un superhéroe psicológico, de una superproducción fantástica a un policía convertido en máquina, no parece un salto extraño para él.

Peter Ocko escribirá la serie, será showrunner y productor ejecutivo. James Wan, Michael Clear y Rob Hackett participan como productores ejecutivos mediante Blumhouse Atomic Monster. También estarán Michael Miner y Ed Neumeier, cocreadores y coguionistas del RoboCop original. Amazon MGM Studios produce. El nombre de Wan aporta peso de género, aunque su papel anunciado no es el de director, sino el de productor ejecutivo.

La conversación alrededor de RoboCop siempre ha sido más interesante que su superficie metálica. La película de Paul Verhoeven de 1987, protagonizada por Peter Weller, podía venderse como una fantasía de acción brutal, pero estaba atravesada por una sátira feroz sobre corporaciones, privatización, publicidad y medios. Murphy no era únicamente un héroe con armadura: era un trabajador y un ciudadano convertido en propiedad tecnológica.

Después llegaron una secuela con Weller, una tercera película con Robert Burke, series animadas y de acción real, videojuegos, cómics y el reinicio cinematográfico de 2014 con Joel Kinnaman. Es decir, no estamos ante una franquicia que haya desaparecido, sino ante una que lleva décadas intentando encontrar una forma nueva de contar el mismo dilema.

Lo que puede cambiar ahora es el contexto. La idea de que una empresa tecnológica ofrezca a una ciudad una solución automatizada para la seguridad pública suena menos fantástica que hace cuarenta años. Inteligencia artificial, reconocimiento de patrones, vigilancia, robots y plataformas privadas forman parte de la conversación diaria. James Wan ha explicado que los temas del original —tecnología, identidad y a quién sirven realmente las corporaciones— siguen siendo centrales para la nueva versión.

Ahí está la oportunidad de la serie: no competir con la memoria del casco, la voz o las frases célebres del RoboCop de Weller, sino usar ocho episodios para entrar en la parte más incómoda del concepto. ¿Qué significa seguir siendo Alex Murphy si los movimientos del cuerpo, la misión y quizá incluso los recuerdos pueden ser administrados por una empresa?

Prime Video aún no ha anunciado fecha de estreno. Pero el casting de Stevens ya activa la conversación que toda franquicia necesita antes de volver: quién será el nuevo rostro, cuánto respetará el original y qué puede decir esta historia ahora que el futuro tecnológico que imaginaba parece bastante menos lejano.

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