El incendio forestal declarado el pasado jueves en los municipios almerienses de Los Gallardos, Béjar y Antas ha sido estabilizado este sábado gracias a la mejora de las condiciones climatológicas y al esfuerzo conjunto de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el Plan Infoca y los bomberos del Levante. Las llamas, que han arrasado 6.600 hectáreas y se han cobrado la vida de 12 personas, han sido perimetradas por primera vez, lo que ha permitido a los equipos de extinción pasar de una estrategia defensiva a una ofensiva.
El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha señalado que la climatología durante la noche será favorable y que las perspectivas para estabilizar el fuego en las próximas horas son positivas. No obstante, ha pedido cautela debido a la presencia de focos activos en una zona de orografía muy escarpada, con barrancos y caminos angostos de tierra que atraviesan superficies de matorral y antiguos cultivos de esparto. Estas condiciones dificultan el acceso de maquinaria pesada y generan convecciones de aire caliente que pueden reactivar las llamas.
El balance provisional del incendio, el más trágico en España en las últimas décadas, incluye 12 fallecidos y ocho heridos, cuatro de ellos ingresados en la unidad de quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Los forenses del Instituto de Medicina Legal en Madrid trabajan en la identificación de los cuerpos, una tarea complicada por el estado en que quedaron. Hasta el momento, se han registrado siete denuncias de desaparición, y se espera que la identificación completa permita determinar cuántas corresponden a las víctimas ya contabilizadas.
Más de 1.400 personas continúan fuera de sus hogares, aunque ya no permanecen en albergues o polideportivos, sino que han sido alojadas en viviendas propias o familiares y en hoteles, cuyo coste será asumido por el Gobierno. Bolaños ha asegurado que los evacuados podrán regresar cuando se garanticen las condiciones de seguridad. Durante la jornada del sábado, se permitió el regreso temporal de algunos vecinos a Bédar para recoger medicamentos, dinero, documentación o alimentar a sus animales. El Ayuntamiento de Antas ha instado a los evacuados a esperar autorización para volver a sus casas, y la Guardia Civil ha detenido a dos personas que se negaron a acatar las instrucciones de evacuación.
Los daños materiales han sido menores de lo esperado. Según Bolaños, «la práctica totalidad de las viviendas no están afectadas». El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene previsto visitar la zona el próximo lunes para evaluar la situación.
Bolaños ha vinculado la virulencia del incendio a la emergencia climática. «Nos tenemos que acostumbrar, porque la emergencia climática tiene estas consecuencias», afirmó. Los expertos señalan que la abundante vegetación acumulada tras un año lluvioso, sumada a las altísimas temperaturas de las últimas semanas, creó un combustible ideal para el fuego. La orografía escarpada y el intenso viento seco que sopló el jueves y el viernes, con velocidades de avance de hasta cien metros por minuto, agravaron la situación.
En cuanto al origen del incendio, la principal hipótesis apunta a un cable que cayó sobre la cuneta en el kilómetro 511 de la carretera Nacional 340. Tanto Red Eléctrica como Endesa han negado que el cable sea de su propiedad, señalando que corresponde a la instalación de un antiguo restaurante. Endesa ha añadido que sus técnicos comprobaron que el cable no tenía tensión desde que el restaurante cerró en 2009. No obstante, esta sigue siendo la hipótesis principal, sin que se descarten otras causas.
El ministro Bolaños ha rebajado la polémica sobre la falta de envío de un mensaje de alerta a través del sistema ES-Alert. Ha avalado la explicación del Gobierno andaluz, que defendió que el envío de un mensaje masivo podría haber provocado «daños irreparables y confusión a la población», al no ser posible acotarlo a quienes debían ser evacuados. La alternativa fue que el alcalde, concejales y miembros de las fuerzas de seguridad avisaran casa por casa.
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido prepararse para un verano «muy complicado» en materia de incendios, mientras Bolaños ha reivindicado la cooperación entre administraciones para hacer frente a esta emergencia.