Michael De Luca y Pamela Abdy dejarán sus puestos al frente de Warner Bros. cuando se cierre la fusión entre Paramount Skydance y Warner Bros. Discovery. Según ha podido saber Variety a través de múltiples fuentes, ambos ejecutivos no formarán parte del equipo de gestión que David Ellison está configurando para la nueva compañía resultante de la operación, valorada en 110.000 millones de dólares.
La salida de De Luca y Abdy supone uno de los primeros movimientos concretos en la cúpula directiva de la futura Paramount-Warner Bros. Discovery, una vez que la transacción reciba las autorizaciones pertinentes. Ambos llegaron a Warner Bros. en 2022 procedentes de MGM y desde entonces han supervisado la producción cinematográfica del estudio, con títulos como «Barbie» y «Dune: Parte dos», que se convirtieron en grandes éxitos de taquilla y en pilares de la estrategia del estudio durante su mandato.
La fusión entre Paramount Skydance y Warner Bros. Discovery fue anunciada como un acuerdo histórico que reconfigurará el panorama del entretenimiento global. La operación, de 110.000 millones de dólares, dará lugar a un conglomerado que combinará los catálogos de ambas compañías, incluyendo franquicias como «Misión: Imposible», «Star Trek», «DC», «Harry Potter» y «El Señor de los Anillos», entre muchas otras. El cierre está previsto para los próximos meses, una vez que se completen los trámites regulatorios.
El arquitecto principal del acuerdo, Gerry Cardinale, miembro del consejo de Paramount, ha defendido que la mayor parte de los 6.000 millones de dólares en ahorros de costes previstos no provendrán de despidos. Cardinale sostiene que los recortes se centrarán en costes no laborales, aunque no ha detallado qué áreas se verán afectadas. La promesa de ahorro fue uno de los argumentos centrales presentados a los inversores para justificar la fusión.
La salida de De Luca y Abdy no es el único cambio en la estructura ejecutiva de la nueva compañía. Ynon Kreiz, hasta ahora consejero delegado de Mattel, fue designado esta semana como co-CEO de Paramount, y percibirá un bono de firma de 31,5 millones de dólares, además de una compensación total anual de al menos 35,1 millones a partir de 2027, según un documento presentado ante la SEC. Su contrato tendrá una duración de cinco años.
La operación no ha estado exenta de críticas dentro del sector. Donna Langley, presidenta de NBCUniversal Entertainment, calificó la fusión como «mala» para la industria, especialmente para el mercado de largometrajes. «Creo que es mala. Creo que es mala para todo», afirmó Langley, quien también subrayó que el éxito de taquilla de este año demuestra que el público responde cuando se apuesta por propuestas sólidas. Sus declaraciones reflejan la inquietud de algunos sectores de Hollywood ante la concentración de estudios y la reducción de compradores en el mercado.
Con la marcha de De Luca y Abdy, Warner Bros. afronta una etapa de transición en su cúpula creativa justo cuando la compañía se prepara para integrarse en el nuevo grupo liderado por David Ellison. La identidad de sus sucesores aún no ha trascendido, y se espera que el equipo directivo definitivo se concrete a medida que avance el proceso de fusión. La operación, que aún debe superar los últimos filtros regulatorios, marcará el futuro inmediato de dos de los estudios más importantes de Hollywood.