Christopher Jones, quien durante más de tres décadas contribuyó a diseñar la política energética europea desde la Comisión Europea, ha lanzado una afirmación que desafía el discurso dominante en Bruselas: Europa no debería buscar la independencia energética total. «¿Debería ser Europa independiente en energía? La respuesta sería no. No tiene sentido», declaró en una entrevista concedida a OKGREEN tras participar en el ciclo Energy Prospectives organizado por la Fundación Naturgy y el IESE Business School.
Jones, actualmente profesor en la Escuela de Regulación de Florencia (EUI) y consejero en Baker McKenzie, explicó que la clave no reside en la autosuficiencia, sino en la competitividad y la tecnología. Durante el encuentro, que contó también con la participación del analista global y exeditor de energía de The Economist, Vijay V. Vaitheeswaran, Jones reconoció que su visión sobre las renovables ha cambiado radicalmente tras conocer los últimos avances tecnológicos en China.
«Tuve el placer de cenar con Vijay y aprendí mucho sobre la tecnología que se está desarrollando desde el punto de vista de las baterías. Me desveló algo que no sabía. Acaba de estar en China visitando la fábrica de CATL y me compartió que en cinco años el coste de la electricidad renovable combinado con el almacenamiento en baterías va a ser competitivo en comparación con la generada por los combustibles fósiles con necesidades de 24 horas, 7 días y 365 días del año», afirmó Jones. Este cambio tecnológico, según el experto, abre un camino claro para que Europa pueda alcanzar un sistema energético sin emisiones que sea competitivo, algo que hasta hace poco consideraba muy difícil.
El exalto funcionario europeo también se refirió a la situación de España, a la que ve «casi» con los deberes hechos en materia de transición energética. «Me da la sensación de que España ha avanzado hacia las renovables de manera excepcional. Es un país extraordinariamente afortunado por su perfil en renovables, por el clima y por su propio sistema», señaló. No obstante, advirtió que el país enfrenta dificultades importantes, especialmente en la «última milla» del proceso, que consiste en equilibrar el sistema eléctrico para que funcione de manera eficiente.
En relación con el apagón masivo que sufrió España el 28 de abril de 2025 y que paralizó todo el país, Jones fue contundente: «No se tendría que haber producido. No había por qué». El experto recordó que existen muchos sistemas eléctricos en el mundo con niveles tan altos de renovables como el español que operan de forma fiable. «Un sistema con muchas fuentes de energía renovable puede tener una sólida red fiable. Simplemente hay que asegurarse de que se gestione bien la red», explicó, añadiendo que las lecciones aprendidas deben centrarse en mejorar la gestión de la red, tal como ocurre en otros países como Dinamarca.
Jones también analizó las lecciones que Europa ha extraído de las crisis energéticas derivadas de la guerra en Ucrania y la situación en Irán. Destacó una frase escuchada durante la jornada: «No puedes hacer un embargo al viento y al sol», como una forma de expresar la ventaja estratégica de las renovables frente a los combustibles fósiles sujetos a tensiones geopolíticas. Sin embargo, advirtió que la energía no es solo electricidad y que muchas industrias intensivas en energía no pueden electrificarse por completo, por lo que el gas seguirá siendo necesario durante un tiempo.
El principal desafío para Europa, según Jones, es doble: por un lado, descarbonizar y abaratar el sistema eléctrico; por otro, avanzar en la electrificación de la industria, un ámbito en el que China va muy por delante. «China está electrificando su industria. Si te fijas en el nivel de electrificación en la industria y en los servicios en China y lo comparas con Europa, estamos muy por detrás. Mucho», afirmó. Para Jones, la clave no es la independencia energética, sino lograr que la energía sea barata, limpia y suficiente para mantener la competitividad industrial europea.
La jornada Energy Prospectives fue inaugurada por Rafael Villaseca, presidente de la Fundación Naturgy, y José Luis Suárez, profesor emérito y exdirector del campus de IESE en Madrid. Durante el evento se debatió si el futuro de la energía en Europa ya no se juega solo en el marco de la descarbonización y si el continente será capaz de hacerla competitiva frente a potencias como China y Estados Unidos.