Wireva

Irán advierte a Estados Unidos de que «la era de los acuerdos unilaterales ha terminado» y mantiene cerrado el estrecho de Ormuz

El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, ha advertido a Estados Unidos de que la era de los acuerdos unilaterales ha terminado, tras nuevos ataques cruzados y el cierre del estrecho de Ormuz. La Guardia Revolucionaria iraní mantiene bloqueado el paso marítimo hasta nuevo aviso y amenaza con responder a cualquier intento extranjero de abrir rutas ilegales.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OU.

El presidente del Parlamento y negociador jefe de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, ha lanzado este domingo una advertencia directa a Estados Unidos al afirmar que «la era de los acuerdos unilaterales ha terminado». La declaración se produce en medio de una escalada de hostilidades que ha incluido nuevos ataques aéreos estadounidenses contra territorio iraní y una respuesta de Teherán con misiles y drones contra varios países de Oriente Medio que albergan bases militares norteamericanas. El estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, permanece cerrado «hasta nuevo aviso» por orden de la Guardia Revolucionaria iraní.

Qalibaf difundió su mensaje a través de la red social X, acompañado de una imagen de uno de los puntos del memorando de entendimiento firmado el pasado 17 de junio entre Washington y Teherán. En el documento, que buscaba poner fin a la guerra, desbloquear el estrecho de Ormuz y abrir una nueva ronda de negociaciones sobre el programa nuclear iraní, aparece subrayada la frase «la República Islámica de Irán tomará las medidas necesarias». El presidente estadounidense, Donald Trump, dio recientemente por terminado lo pactado tras la reanudación de los bombardeos en Oriente Medio, lo que ha provocado la reacción de las autoridades iraníes.

La advertencia de Qalibaf se produce después de que Estados Unidos lanzara el sábado, hora de Washington, una nueva oleada de ataques contra territorio iraní. Según el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), la operación se llevó a cabo después de que Irán bombardeara un buque con bandera chipriota que navegaba por el estrecho de Ormuz. El mando militar estadounidense aseguró que sus fuerzas atacaron alrededor de 140 objetivos militares iraníes, entre ellos instalaciones de misiles y drones, capacidades navales, depósitos de munición, redes de comunicaciones y puestos de vigilancia costera. Los ataques fueron ejecutados con municiones de precisión lanzadas desde aviones de combate, drones y buques de la Armada estadounidense.

Durante la madrugada, medios iraníes informaron de varias explosiones en la provincia de Bushehr, donde se encuentra una central nuclear, así como en distintas localidades próximas al estrecho de Ormuz. Por el momento, las autoridades no han comunicado daños materiales ni víctimas. La ofensiva estadounidense ha sido la más amplia desde que se reanudaron las hostilidades en la región, y ha elevado la tensión a niveles no vistos en meses.

Teherán respondió a los bombardeos lanzando misiles y drones contra varios países de Oriente Medio que albergan bases militares estadounidenses, entre ellos Jordania, Kuwait, Catar y Baréin. La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que la ofensiva se llevó a cabo como respuesta a un «ataque aéreo» de Estados Unidos «contra varias bases costeras y antenas de telecomunicaciones en la costa sur» de Irán. El cuerpo militar iraní también anunció que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado «hasta nuevo aviso» y advirtió de que cualquier intento extranjero de abrir una «ruta ilegal» en la región recibirá una respuesta contundente.

Según la radiodifusora estatal iraní IRIB, la decisión de cerrar el estrecho se adoptó después de que varias embarcaciones ignoraran las instrucciones de circular exclusivamente por una zona autorizada. La Guardia Revolucionaria indicó que uno de los buques puso en peligro la seguridad marítima y fue detenido después de que las fuerzas iraníes efectuaran disparos de advertencia. Las autoridades iraníes han asegurado que no permitirán el tránsito de embarcaciones mientras continúe la intervención de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz y han amenazado con responder a cualquier nueva operación estadounidense, incluidos posibles ataques contra bases norteamericanas en la región.

El estrecho de Ormuz es un paso marítimo clave por el que transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Su cierre podría tener graves consecuencias para la economía global, al interrumpir el suministro de crudo desde los países del Golfo Pérsico. La comunidad internacional sigue con atención los acontecimientos, mientras aumentan los llamados a la desescalada para evitar un conflicto de mayores proporciones en una región ya de por sí volátil.

La escalada actual se enmarca en un contexto de tensiones prolongadas entre Estados Unidos e Irán, que han incluido enfrentamientos directos e indirectos en varios puntos de Oriente Medio. El acuerdo de junio parecía haber abierto una vía de diálogo, pero la decisión de Trump de darlo por terminado ha reavivado las hostilidades. Por ahora, ambas partes mantienen posturas firmes, y no se vislumbra una solución inmediata que permita reabrir el estrecho de Ormuz y restablecer la calma en la región.

Same event, other desks

Story file →