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Europa registra miles de muertes por calor en un verano récord

Alemania, Francia y Bélgica reportan miles de fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas durante las olas de calor de junio de 2026, en un contexto de calentamiento global acelerado en el continente europeo.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OU.

Europa está sufriendo un verano especialmente mortífero debido a las sucesivas olas de calor que azotan el continente. Según datos oficiales y estimaciones de organismos sanitarios, Alemania ha contabilizado más de 5.000 muertes relacionadas con las altas temperaturas, Francia supera los 2.000 fallecimientos y Bélgica registra alrededor de 1.700 decesos atribuibles al calor extremo. Estas cifras ponen de manifiesto la gravedad de un fenómeno que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), está directamente vinculado al cambio climático.

La OMS ha advertido de que Europa se calienta «a un ritmo superior al doble de la media mundial». La organización señala que la crisis climática, impulsada principalmente por la quema de combustibles fósiles, está provocando un aumento anómalo de las temperaturas que afecta de forma especialmente intensa a la región mediterránea, pero que también golpea con dureza a países de Europa central y septentrional, como Alemania, Francia, Bélgica, Países Bajos o Reino Unido. Estos países, menos acostumbrados a temperaturas extremas, han visto cómo sus infraestructuras y servicios públicos quedan desbordados ante termómetros que superan los 40 grados centígrados y noches tropicales que rozan los 30 grados.

En Alemania, el Instituto Robert Koch (RKI) de virología publicó un informe semanal que cifra en más de 4.300 las muertes ocurridas durante la semana del 22 al 28 de junio, en plena ola de calor. De esos fallecimientos, la mayoría correspondían a personas mayores de 85 años (2.450), seguidas de las de entre 75 y 84 años (1.130), las de 65 a 74 años (470) y las de menores de 65 años (260). El RKI señala que los decesos acumulados entre la semana 15 del año (del 6 al 12 de abril) y la semana 26 (del 22 al 28 de junio) ascendieron a 5.120. Por su parte, la Oficina Federal de Estadística (Destatis) estima que el exceso de muertes en esa misma semana alcanzó los 6.800 casos, un 30% más que el promedio de años anteriores. El servicio meteorológico alemán, Deutscher Wetterdienst, calificó la ola de calor como «una ola de calor para los libros de historia», al alcanzarse temperaturas récord de 41,7 grados centígrados.

Francia también ha sufrido un impacto severo. El Ministerio de Salud francés informó de aproximadamente 2.025 muertes por encima de lo esperado para la última semana de junio, lo que representa un aumento del 29,1% respecto a los niveles habituales. Según Météo-France, la tercera ola de calor que afecta al país en menos de dos meses se extenderá al menos hasta el 14 de julio. Los datos franceses muestran un fuerte incremento de las muertes ocurridas en los hogares, que crecieron más de un 90% en comparación con la semana anterior. También se registraron aumentos en residencias para adultos mayores y centros de salud. La mayoría de las víctimas tenía más de 65 años, aunque las autoridades detectaron un incremento significativo de la mortalidad entre personas de entre 45 y 64 años, un grupo que habitualmente no se considera de alto riesgo.

En Bélgica, las autoridades sanitarias han contabilizado alrededor de 1.700 muertes atribuibles al calor durante el mismo período. El país, que también experimentó temperaturas extremas, ha visto cómo los servicios de emergencia y los hospitales se enfrentan a una presión creciente. En los Países Bajos y Reino Unido, aunque las cifras son menores, también se han registrado aumentos significativos de la mortalidad asociada al calor.

España, por su parte, ha vivido su segunda ola de calor del verano, que comenzó el domingo y finalizó el jueves, y que provocó 463 muertes atribuibles a causas relacionadas con las altas temperaturas, según el sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo). Esta cifra supera los 333 fallecimientos registrados durante la primera ola de calor, que tuvo lugar entre el 21 y el 25 de junio. Los datos son preliminares y las autoridades advierten de que podrían aumentar en los próximos días. Además, este miércoles Barcelona registró la temperatura más alta de su historia.

El contexto climático es alarmante. Según el Servicio de Cambio Climático Copernicus, junio de 2026 fue el segundo junio más cálido desde que existen registros en Europa, solo por detrás del de 2019. La temperatura media en el continente fue de 19,14 grados centígrados. En Europa occidental, la media alcanzó los 20,74 grados, lo que supone 3,05 grados más que el promedio climático del periodo 1991-2020. Samantha Burgess, responsable estratégica del clima del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, afirmó que estos registros evidencian «el continuo calentamiento del sistema climático» y advirtió de que este tipo de eventos representa «riesgos para las personas, los ecosistemas y la infraestructura».

Los científicos han demostrado que las olas de calor recurrentes son un claro indicador del calentamiento global, causado principalmente por la quema de carbón, petróleo y gas. La OMS estima que más de 200.000 personas murieron a causa del calor en Europa en los últimos cuatro años. La combinación de la exposición al calor extremo y enfermedades preexistentes es la causa principal de estos fallecimientos, aunque en muchos casos el calor no figura en el certificado de defunción como causa subyacente. La falta de infraestructuras adecuadas para hacer frente a temperaturas de 40 grados o más, así como la ausencia de sistemas de alerta temprana y de planes de adaptación, agravan la situación en muchos países.

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