La transformación digital de la seguridad pública suele presentarse como una forma de encontrar más rápido a las personas buscadas. El caso de un adolescente de 15 años detenido por error en Moscú muestra la otra cara del cambio: qué ocurre cuando una alerta automática señala a la persona equivocada y la decisión pasa inmediatamente a manos de agentes en la calle.
El menor fue detenido la mañana del 4 de mayo en la calle Garibaldi, cuando iba al colegio. Novaya Gazeta Europe informó entonces, citando a su madre y a Ostorozhno Media, que agentes vestidos de civil lo tiraron al suelo, le ataron las manos con un cinturón y lo trasladaron a una dependencia policial. La madre afirmó que allí se descubrió que el chico había sido confundido con otra persona.
Meses después, el padre ha añadido una explicación tecnológica. Según su relato a Ostorozhno Media, el adolescente fue interrogado como sospechoso de distribuir drogas. Cuando la policía llamó a la madre, unas dos horas y media después de la detención, los agentes le habrían dicho que un sistema con inteligencia artificial había encontrado una coincidencia del 85 al 90% con una persona incluida en una alerta.
Ese detalle concreto no está confirmado de forma independiente. No se ha publicado el nombre del sistema, ni el informe del supuesto resultado, ni el umbral utilizado para decidir que la similitud merecía una intervención.
La tecnología, sin embargo, existe en el ecosistema de seguridad de Moscú. El portal oficial de transporte de la ciudad describe Sfera, un sistema de reconocimiento facial utilizado en el metro para comparar rostros con bases de personas buscadas y avisar a la policía. No hay pruebas de que Sfera estuviera implicada en la detención de la calle Garibaldi.
La cifra del 85–90% también puede resultar engañosa si se lee como una probabilidad directa de identidad. El NIST evalúa sistemas de reconocimiento facial de uno contra muchos y mide expresamente las identificaciones falsas positivas. Un algoritmo puede colocar a una persona equivocada por encima de un umbral. El resultado depende de la tecnología concreta, de la imagen, de la base y de la configuración.
Después de quedar en libertad, el menor recibió atención médica. Novaya Gazeta Europe informó de una conmoción cerebral. Ostorozhno Media cita posteriormente documentos que también describen una lesión craneal cerrada, un hematoma en el labio, un moratón en la espalda y abrasiones en ambas muñecas.
La familia sostiene que la policía golpeó al adolescente durante la detención y el traslado. Una respuesta policial citada por los padres ofrece otra versión: el chico habría opuesto resistencia activa, causado lesiones a agentes e intentado huir, por lo que se empleó fuerza física y técnicas de inmovilización. La familia lo niega.
Los padres presentaron denuncias ante la policía y el Comité de Investigación ruso. Según Ostorozhno Media, aún no han recibido una resolución final de la revisión.
El cambio que introduce la IA no consiste solo en añadir cámaras más capaces. Cambia el punto de partida de una intervención: un agente puede recibir un nombre o un rostro sugerido por una máquina antes de conocer a la persona. Por eso, la calidad del control humano se vuelve más importante, no menos. El resultado de la investigación deberá aclarar si hubo realmente una alerta algorítmica y, si la hubo, por qué no se corrigió la identificación antes de que un adolescente terminara lesionado.