La mayoría de las personas puede obtener las vitaminas y los minerales que necesita de una dieta sana y equilibrada. Sin embargo, algunas personas pueden necesitar complementos adicionales para apoyar el funcionamiento del organismo. Según la fuente, esto puede deberse a la edad, a ciertas condiciones de salud o al lugar en el que se vive, entre otros factores.
En esos casos, tomar un suplemento puede ayudar a evitar riesgos para la salud. La deficiencia de calcio, por ejemplo, perjudica los huesos, y quienes no consumen lácteos, como las personas veganas, pueden tener niveles bajos. En términos generales, los suplementos resultan útiles cuando complementan una alimentación variada y completa, y no cuando pretenden sustituirla.
El colágeno es una proteína fundamental para la piel, los huesos y los músculos. Con la edad, el cuerpo produce menos colágeno, lo que contribuye al envejecimiento. Según la guía, tomar un suplemento de colágeno puede mejorar la elasticidad de la piel y favorecer su regeneración. Entre las opciones destacadas figura un colágeno marino con vitamina C, de sabor frutal y en sobres individuales, que el probador valoró con la máxima puntuación tras tres semanas de uso diario.
La vitamina D es necesaria para unos huesos y dientes fuertes, ya que ayuda a absorber el calcio de los alimentos. También se relaciona con el estado de ánimo, la salud mental, el sistema inmunitario y la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares. Entre las cápsulas recomendadas hay una de vitamina D3 y K2 de origen vegetal, sin aditivos ni alérgenos, con un envase sin plástico y compostable.
La vitamina C es esencial, pero el organismo no la almacena, por lo que debe consumirse con regularidad para prevenir la deficiencia. Interviene en el mantenimiento de la piel, los vasos sanguíneos, los huesos y el cartílago, favorece la cicatrización y protege las células del daño como antioxidante. Una de las opciones señaladas aporta 1000 mg de ácido ascórbico por cápsula junto con bioflavonoides cítricos.
La vitamina B12 interviene en la producción de energía y en el buen funcionamiento del sistema nervioso. Se encuentra sobre todo en alimentos de origen animal como la carne, el pescado y los huevos, por lo que quienes siguen una dieta basada en plantas, así como las personas mayores, que absorben peor esta vitamina, pueden necesitar suplementarla. El biotina, o vitamina B7, contribuye a la producción de queratina, la proteína que forma el cabello, la piel y las uñas. Su falta puede manifestarse en piel seca, caída del cabello y uñas quebradizas.
El magnesio es un mineral que ayuda al cuerpo y al cerebro a funcionar en su mejor forma. Muchas personas lo toman para reducir el cansancio y la fatiga, o para mantener sanos los huesos y los niveles de energía. Según la guía, el calcio, el hierro, el zinc, la cúrcuma, la ashwagandha, los suplementos para dormir, los preentrenamientos, los suplementos para las articulaciones, la creatina y el omega-3 también forman parte de la oferta analizada, con recomendaciones específicas para cada categoría.
Antes de comprar cualquier suplemento, conviene tener en cuenta que cada persona tiene necesidades distintas. La guía recomienda informarse sobre los productos disponibles y consultar las valoraciones de cada categoría para elegir el que mejor se ajuste a la propia situación.