La cineasta surcoreana Yoon Dan-bi vuelve a la primera línea del circuito internacional con «The World Before», su segundo largometraje tras «Moving On», presentado siete años atrás. La película, un relato de mayoría de edad centrado en el deseo y el primer amor, tendrá su estreno mundial en la sección Platform del Festival Internacional de Cine de Toronto y viajará después al Festival de San Sebastián, consolidando la presencia del cine coreano de autor en los grandes certámenes de otoño.
En una conversación con Variety antes de la premiere canadiense, Yoon explicó que la búsqueda de autenticidad marcó cada etapa de la producción. «Quiero que la cámara tenga alma y que la isla tenga voz», señaló la directora, resumiendo una aproximación al cine en la que el dispositivo técnico y el entorno geográfico dejan de ser meros soportes para convertirse en agentes activos del relato. Esa declaración de intenciones conecta con el título del filme y con la idea de capturar la transformación vital de los personajes sin impostarla desde fuera.
«The World Before» se suma así a una trayectoria breve pero reconocible. «Moving On», su ópera prima, ya situó a Yoon en la órbita de los festivales internacionales y le valió una reputación de autora atenta a los procesos íntimos. Siete años después, la realizadora regresa con un proyecto que insiste en los territorios de la adolescencia y el descubrimiento afectivo, pero amplía su mirada hacia la relación entre los cuerpos, el paisaje y el paso del tiempo. La película llega a Toronto en un momento en el que el cine coreano contemporáneo ocupa un lugar central en la programación de los festivales, tanto por el prestigio de sus veteranos como por la irrupción de nuevas voces.
La sección Platform, creada por el certamen canadiense para dar visibilidad a propuestas de directores con una voz singular, acoge el estreno mundial del filme. La elección no es menor: Toronto funciona como plataforma de lanzamiento para películas que después buscan distribución internacional y recorrido en otros festivales. En ese sentido, el paso posterior por San Sebastián refuerza la estrategia de la producción, que aspira a instalarse en la conversación crítica de la temporada y a encontrar públicos más allá de Corea del Sur.
El regreso de Yoon Dan-bi coincide con una edición de Toronto especialmente atenta a las óperas segundas y a las carreras que se construyen desde la independencia. La directora ha construido su filmografía al margen de la gran industria, con tiempos de gestación largos y una atención casi artesanal al trabajo con los actores y los espacios. Esa continuidad entre «Moving On» y «The World Before» sugiere una obra en progreso, más interesada en profundizar en sus obsesiones que en cambiar de registro para adaptarse a las expectativas del mercado.
La película aborda el deseo y el primer amor desde una perspectiva que la propia cineasta vincula con la autenticidad del cambio. No se trata de reconstruir la adolescencia como un recuerdo idealizado, sino de filmar el momento en que algo se transforma, con la cámara como testigo y la isla como espacio simbólico. Ese enfoque, que combina el retrato íntimo con una dimensión casi sensorial del entorno, es el que ha llamado la atención de los programadores de Toronto y San Sebastián.
Con su doble presencia en el circuito, «The World Before» se convierte en una de las propuestas asiáticas más seguidas de la temporada. El interés no solo responde al prestigio acumulado por su directora, sino también a la expectativa por ver cómo traduce en imágenes una idea del cine como experiencia de transformación. Para el público español, la cita donostiarra será la primera oportunidad de comprobar si esa promesa de una cámara con alma y una isla con voz se sostiene en pantalla.