La Semana de la Moda de Nueva York ha comenzado oficialmente y, como cada temporada, las aceras se han convertido en el escaparate donde se libra la batalla más interesante del estilo. Lejos de las pasarelas, los asistentes a los desfiles construyen un relato visual que anticipa lo que veremos en Londres, Milán y París en las próximas semanas. Para la primavera de 2027, las apuestas apuntan a una fusión de comodidad, deporte y lujo accesible que ya se dejó ver en Copenhague.
Entre las prendas llamadas a dominar la temporada destacan los pantalones globo, una evolución del corte barril que gana volumen sin perder estructura. Firmas como Chloé, Moschino y Dior los llevaron a sus desfiles de otoño de 2026, y su versatilidad —en lino, denim o algodón— los convierte en una opción práctica para el clima cambiante de septiembre. La silueta, que se estrecha en el tobillo, promete ser la alternativa más favorecedora a los pantalones anchos que han reinado en las últimas temporadas.
El bolso Rodeo de Balenciaga, lanzado en febrero de 2024, se ha consolidado como uno de los bolsos más deseados de 2026. Su diseño holgado de piel, respaldado por celebridades como Sarah Pidgeon y Lori Harvey, ha disparado las búsquedas en el mercado de segunda mano un 258% este año, según el informe de reventa de The RealReal. La fiebre por este accesorio refleja cómo el lujo silencioso sigue mutando hacia piezas reconocibles pero funcionales.
El calzado también tiene un protagonista claro: las sandalias de tacón con tiras entre los dedos. Hailey Bieber y Kendall Jenner las han convertido en un básico de sus estilismos urbanos, y modelos como los Vittoria de Gucci o los Toe Sandals de Massimo Dutti aparecieron en la lista de productos más buscados del índice Lyst del segundo trimestre de 2026. Son la respuesta práctica a las altas temperaturas que suelen acompañar a la cita neoyorquina.
El verano deportivo —con la NBA, el US Open y el Mundial de Fútbol como telón de fondo— ha dejado huella en las calles. Las camisetas raglán, con su característica manga que se extiende hasta el cuello, se perfilan como la prenda deportiva favorita de los asistentes. Marcas como Guest in Residence, Tibi y Bode ofrecen versiones que van desde estampados gráficos hasta diseños sin logotipo, ideales para quienes buscan un aire atlético sin renunciar a la sofisticación.
La era Mathieu Blazy en Chanel ha generado una auténtica obsesión entre los entendidos. La maison francesa lideró el índice Lyst en el primer y segundo trimestre de 2026 como la marca más deseada del mundo. Sus accesorios más codiciados incluyen los salones bicolor, el bolso 2.55, el Souplissimo Flap Bag y los zapatos planos de ponyhair. Incluso las polémicas sandalias sin suela podrían hacer acto de presencia entre el público más atrevido.
Los cuellos mao, popularizados por las chaquetas tang, viven un resurgimiento en la moda occidental. Aunque su adopción ha generado debates sobre apropiación cultural, firmas como Adidas y Róhe han lanzado prendas con este cuello, lo que anticipa una presencia notable en las calles. Es una muestra de cómo la moda global absorbe referencias de otras culturas, no sin controversia.
Los pañuelos de cabeza, que ya se dejaron ver en Copenhague, llegan a Nueva York como accesorio multiusos. Pueden llevarse como tocado para disimular un mal día de pelo o incluso como cinturón improvisado, lo que los convierte en una pieza versátil y práctica para el ajetreo de los desfiles. Su capacidad de transformación los hace especialmente atractivos para quienes buscan maximizar su vestuario.
Por último, las faldas y shorts de encaje, con un aire romántico que recuerda a Cumbres borrascosas y a la nostalgia de los noventa, se adaptan a la humedad de la ciudad. Olivia Rodrigo, Zendaya y Jennifer Aniston ya los han lucido, y los shorts Iona de Dôen alcanzaron el octavo puesto en la lista de productos más vendidos de Lyst en el segundo trimestre de 2026. La combinación de romanticismo y practicidad define esta temporada en la que el estilo de calle vuelve a ser el mejor termómetro de lo que está por venir.