Asistir al US Open no es solo una cita deportiva; es también una oportunidad para lucir un look cuidado y acorde con la ocasión. La editora de moda Sierra Mayhew, con una década de experiencia en la industria y colaboraciones con firmas como Gucci y Ferragamo, ha elaborado una guía práctica para quienes quieren vestir bien sin renunciar a la comodidad durante las largas jornadas de tenis en Nueva York.
La clave, según Mayhew, está en encontrar un equilibrio entre la elegancia relajada del público del torneo y las exigencias prácticas del día: mucho sol, largas caminatas entre pistas y cambios de temperatura al caer la tarde. Por eso, la experta recomienda apostar por tejidos ligeros y transpirables, como el lino o el algodón, que permitan moverse con libertad y soportar el calor de finales de verano sin perder el estilo.
El calzado es otro de los puntos centrales de su propuesta. Aunque la tentación de usar tacones o zapatos sofisticados es grande, Mayhew sugiere optar por zapatillas elegantes o bailarinas de calidad. La razón es simple: el recinto del torneo es enorme y los asistentes pasan horas de pie o caminando. Un buen par de zapatos cómodos evitará que el malestar arruine la experiencia, y las opciones actuales en el mercado permiten combinarlos sin desentonar con un look más cuidado.
La protección solar también ocupa un lugar destacado en su guía. Más allá de la crema solar, la editora propone integrar en el outfit accesorios que cumplan una doble función estética y práctica. Las gafas de sol son imprescindibles, pero también sugiere llevar un sombrero de ala ancha o una gorra elegante. Estos elementos no solo protegen del sol durante las horas centrales del día, sino que añaden un toque distintivo al conjunto y ayudan a crear una silueta más interesante.
Otro consejo relevante es el de vestirse por capas. Aunque las temperaturas diurnas pueden ser altas, la brisa de la tarde y el aire acondicionado de las zonas interiores pueden hacer bajar la sensación térmica. Una chaqueta ligera, un jersey fino o una camisa oversize que se pueda quitar y poner con facilidad son opciones inteligentes. Esta estrategia permite adaptarse a los cambios de ambiente sin sacrificar el estilo y resulta especialmente útil para quienes planean quedarse hasta los partidos nocturnos.
En cuanto a los colores y estampados, Mayhew aboga por una paleta que combine neutros con algún toque de color. El blanco, el beige y los tonos tierra funcionan bien como base, mientras que un bolso o un pañuelo en un tono vibrante puede aportar personalidad al conjunto. Los estampados sutiles, como rayas marineras o cuadros pequeños, también son bienvenidos, siempre que no compitan con la elegancia relajada que caracteriza al evento.
La guía de Mayhew, publicada en Who What Wear, se suma a la tendencia de tratar los grandes eventos deportivos como escaparates de estilo personal. Para la editora, la clave no está en seguir un código estricto, sino en sentirse cómodo y seguro con lo que uno lleva puesto. Al fin y al cabo, el US Open es una experiencia que combina deporte, cultura y vida social, y la ropa es una forma más de participar en esa celebración.