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Sarah Jessica Parker nunca ha usado el vestuario de Carrie Bradshaw: «Es un archivo, pero no me lo pongo»

La actriz Sarah Jessica Parker revela que conserva el vestuario de su personaje en «Sex and the City» como un archivo personal, pero jamás lo ha utilizado fuera de la ficción. La declaración subraya la distancia que mantiene con Carrie Bradshaw, uno de los iconos de estilo más reconocibles de la televisión.

Sarah Jessica Parker ha confesado que nunca ha llevado ninguna de las prendas que lució como Carrie Bradshaw en «Sex and the City», a pesar de que conserva toda esa ropa. La actriz ha explicado que el vestuario de su personaje funciona como un archivo personal, pero que jamás se lo pone. «No, no uso nunca ninguna de las prendas que llevé en la serie. Las tengo. Es un archivo, pero nunca me las pongo», ha declarado.

La revelación resulta especialmente llamativa porque Carrie Bradshaw está considerada una de las figuras más influyentes en la moda televisiva de las últimas décadas. Sus conjuntos, desde los tutús hasta los tacones de diseñador, marcaron tendencia y convirtieron al personaje en un referente de estilo. Sin embargo, Parker insiste en que existe una separación clara entre ella y el personaje: «Hay una gran separación entre mí y Carrie Bradshaw».

Esa distancia no es solo simbólica. La actriz ha construido una carrera propia al margen del personaje que la hizo mundialmente famosa, y su decisión de no vestir el vestuario archivado refuerza esa frontera. Para Parker, la ropa de Carrie pertenece a la ficción y a la historia de la serie, no a su vida cotidiana. El archivo, por tanto, se conserva como memoria de un fenómeno cultural, no como un armario personal.

La declaración llega en un momento en el que el legado de «Sex and the City» sigue muy presente en la conversación cultural. La serie, estrenada en 1998, no solo definió una forma de hablar sobre relaciones y sexualidad, sino que convirtió la moda en un lenguaje narrativo central. Los looks de Carrie Bradshaw han sido objeto de exposiciones, libros y análisis académicos, y su influencia se extiende a las redes sociales, donde cada episodio sigue generando contenido y debate.

Parker ha mantenido un vínculo profesional con el universo de la serie a través de «And Just Like That…», la continuación que se emite en plataformas de streaming. En esa nueva etapa, el vestuario ha vuelto a ser un protagonista destacado, con un equipo de estilismo que combina piezas de archivo con diseños contemporáneos. Aun así, la actriz insiste en que su relación con esa ropa es puramente profesional y nostálgica, nunca personal.

La confesión también invita a reflexionar sobre la relación entre los actores y sus personajes más icónicos. En una industria donde el merchandising y la explotación del legado son habituales, la postura de Parker resulta singular: conserva el vestuario como patrimonio, pero se niega a habitarlo fuera de la pantalla. Es una forma de proteger tanto su intimidad como la integridad del personaje.

Por ahora, no hay indicios de que Parker vaya a cambiar de opinión. El archivo de Carrie Bradshaw permanece guardado, disponible para exposiciones o consultas, pero lejos de su día a día. La actriz sigue prefiriendo que la frontera entre ella y su personaje más famoso se mantenga intacta, incluso cuando se trata de un simple vestido.

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