La escritora Tomi Adeyemi ha declarado que nunca volverá a permitir que uno de sus libros sea adaptado al cine. Lo hace después de la experiencia que vivió en el rodaje de «Children of Blood and Bone», la película basada en su novela fantástica de 2018, según una entrevista concedida a The Guardian.
La autora best seller se refirió a lo ocurrido en el set como una experiencia desastrosa que la dejó llorando. A pesar de que la adaptación llegará próximamente a la gran pantalla, Adeyemi ha asegurado que todavía no tiene previsto verla. «Nunca» volveré a convertir otro de mis libros en una película, afirmó, cerrando así la puerta a futuras adaptaciones de su obra.
La novelista se hizo viral a finales de julio, cuando trascendieron detalles de su malestar durante la producción. Aquel episodio puso el foco sobre las tensiones que pueden surgir entre los autores y la industria audiovisual cuando una obra literaria pasa al cine. En el caso de Adeyemi, la experiencia ha sido lo bastante negativa como para renunciar de forma definitiva a repetir el proceso.
«Children of Blood and Bone» es la primera entrega de una trilogía juvenil de fantasía que se convirtió en un fenómeno editorial tras su publicación. La novela, inspirada en la mitología yoruba, vendió millones de ejemplares y convirtió a Adeyemi en una de las autoras más relevantes del género en los últimos años. La expectación por su salto a la pantalla ha sido alta desde que se anunció el proyecto.
La decisión de la escritora contrasta con la tendencia habitual de los autores a participar o respaldar las adaptaciones de sus obras. En este caso, Adeyemi ha optado por desvincularse emocionalmente del filme y mantener distancia respecto al resultado final. Su testimonio refleja la complejidad de trasladar una novela muy querida por los lectores a un formato audiovisual, donde las expectativas y las decisiones creativas pueden generar conflictos.
El caso de Adeyemi se suma a otras experiencias de escritores que han expresado públicamente su descontento con las versiones cinematográficas de sus libros. Estas situaciones suelen reabrir el debate sobre el respeto a la visión original y el papel de los autores en las producciones. La autora, en cualquier caso, ha sido tajante: no piensa repetir la experiencia ni piensa ver el resultado de esta primera adaptación.
Por el momento, se desconoce si su decisión afectará a los otros dos libros de la trilogía, que también podrían tener recorrido en la gran pantalla. Lo que sí ha dejado claro Adeyemi es que su futuro como escritora no pasará por ceder de nuevo los derechos de sus historias al cine. La noticia ha generado reacciones entre sus seguidores, que esperaban ver cómo cobraba vida el universo de la saga.
La película «Children of Blood and Bone» sigue adelante con su estreno previsto, aunque lo hará sin el respaldo emocional de su creadora. La autora ha preferido mantener su versión de los hechos y proteger su obra literaria de nuevas incursiones audiovisuales. Su testimonio deja una imagen poco habitual en la industria: la de una escritora de éxito que renuncia voluntariamente a futuras adaptaciones tras una mala experiencia.