El Festival de Cine de Londres ha acogido el estreno mundial de «Wildwood», la nueva y ambiciosa película de animación en stop-motion del estudio Laika, dirigida por Travis Knight. El director presentó el filme en el certamen londinense y reflexionó sobre los 16 años que ha llevado sacar adelante el proyecto, un periodo excepcionalmente largo incluso para una técnica tan laboriosa como la animación fotograma a fotograma.
Durante su intervención ante el público, Knight bromeó con el tiempo transcurrido desde el inicio de la producción: «Cuando empezamos esto, Barack Obama era un presidente de aspecto fresco». La frase, recogida por la prensa especializada, resume la magnitud de una producción que ha atravesado casi dos décadas de cambios tecnológicos, políticos y sociales mientras el equipo de Laika trabajaba meticulosamente en cada detalle.
«Wildwood» es la nueva apuesta de Laika, la casa de animación con sede en Oregón especializada en stop-motion que acumula un historial notable: sus cuatro primeras películas —«Coraline», «ParaNorman», «Missing Link» y «Kubo and the Two Strings»— lograron sendas nominaciones al Óscar a la mejor película de animación. Con este nuevo proyecto, el estudio busca mantener esa racha y consolidar su prestigio en un sector dominado por la animación digital.
La cinta está descrita como una epopeya fantástica de gran ambición visual, con un reparto de voces encabezado por Carey Mulligan. La crítica especializada que ha podido verla en Londres destaca su ambición y su apartado visual, situándola como una de las propuestas más destacadas del certamen y como una seria candidata en la próxima temporada de premios.
El estreno en el Festival de Cine de Londres supone un espaldarazo para una producción que ha requerido años de trabajo de un amplio equipo de creativos. La animación en stop-motion, que consiste en manipular físicamente figuras y escenarios para capturar cada fotograma de forma individual, es un proceso notoriamente lento que rara vez se extiende tanto como en este caso. Que «Wildwood» haya necesitado 16 años la convierte en un caso excepcional dentro de la industria.
La presentación londinense también sirvió para poner en valor la apuesta de Laika por una técnica artesanal en un momento en que la animación por computadora domina el mercado. El estudio se ha caracterizado por mantener un sello visual reconocible y por abordar historias de corte fantástico con un cuidado artístico que le ha valido el reconocimiento de la crítica y de la Academia de Hollywood.
Con su llegada al festival, «Wildwood» entra en la conversación de cara a la temporada de premios, donde Laika parte con el aval de su trayectoria previa. La combinación de una técnica exigente, un largo proceso de gestación y un reparto de voces de primer nivel sitúa a la película como uno de los títulos más esperados de la animación de este ciclo.