Los pantalones globo se han convertido en la tendencia dominante del street style en la Semana de la Moda de París, donde se presentan las colecciones de primavera 2027. La silueta amplia y estrechada en el bajo, que también ha aparecido en varias pasarelas recientes, se ha impuesto como el pantalón favorito del público asistente a los desfiles, adaptándose a estéticas muy diversas.
Entre los ejemplos más destacados figuran Tracee Ellis Ross y Gabriella Karefa-Johnson, que apostaron por estilismos monocromáticos y discretos. Cada una dio su propio giro a una versión deportiva de la prenda: la primera combinó los pantalones con un punto cómodo, mientras que la segunda añadió una camiseta vintage de Britney Spears. Otras asistentes a la Semana de la Moda de París eligieron pantalones globo confeccionados en terciopelo rico, lana estructurada, jersey elástico y satén de vestir.
El calzado se revela como un elemento clave para equilibrar la apariencia de peso en la parte inferior que caracteriza a esta silueta. El público de la calle parisina los llevó con sandalias de dedo con tacón, bailarinas Tabi, botas de punta afilada, zapatillas de fútbol y brogues finos. La variedad de combinaciones demuestra la versatilidad de una prenda que se adapta tanto a registros deportivos como a propuestas más formales.
La tendencia de los pantalones globo en París contrasta con lo visto en otras capitales de la moda. Mientras que el street style de Milán estuvo marcado por un aire de ropa de trabajo sexy y moderna, y el de Londres se llenó de referencias al regreso a clases, la Semana de la Moda de París ha definido una apuesta más específica y voluminosa. Esa especificidad ha convertido al pantalón globo en el denominador común de looks muy distintos entre sí.
La presencia de esta silueta en varias pasarelas recientes refuerza su condición de tendencia transversal, más allá de las elecciones individuales de quienes acuden a los desfiles. La combinación de volumen y estrechamiento en el bajo permite jugar con proporciones y texturas, lo que explica su adopción por parte de un público amplio y con estilos diversos. El fenómeno confirma cómo el street style de las semanas de la moda sigue funcionando como termómetro de las prendas que después se consolidan en el armario cotidiano.