Julio Martínez Martínez, quien fuera socio y amigo del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, ha remitido un escrito a la Audiencia Nacional en el que anticipa su declaración ante el juez y asegura que Zapatero medió en el rescate de la aerolínea Plus Ultra. Según el documento, al que ha tenido acceso 20minutos, se acordó con la mercantil una comisión del 1% del monto total del rescate, que ascendió a 53 millones de euros. El supuesto testaferro del expresidente anuncia su intención de «colaborar y contribuir al esclarecimiento de los hechos» y viene a corroborar las informaciones contenidas en los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF).
El escrito, adelantado por El Mundo, resume los «vínculos y relaciones» de Martínez con Zapatero, con Plus Ultra y con el resto de empresas que mantuvieron contratos con Análisis Relevante, la consultora que se habría utilizado para canalizar presuntas mordidas. Paralelamente, la compañía Plus Ultra ha enviado otro escrito al juez en el que muestra su disposición a «prestar la máxima colaboración en la averiguación de los hechos» y anuncia que ha iniciado «una investigación interna». Ambos documentos han sido remitidos al juez José Luis Calama, que instruye el caso.
Martínez sitúa el origen de su relación con Zapatero en 2011, cuando Javier de Paz le conectó con el entonces presidente del Gobierno a raíz de una operación inmobiliaria. Según el escrito, Martínez compró una vivienda en Vera, Almería, «propiedad del matrimonio del entonces presidente del Gobierno» y llegó a firmar el contrato de compraventa «en el Palacio de la Moncloa». «Al poco tiempo y dada la afición al deporte que José Luis Rodríguez Zapatero, Javier de Paz y Julio Martínez compartían, se estableció una buena relación», expone el documento, que añade que una vez Zapatero dejó la presidencia «los encuentros para correr eran frecuentes».
La relación desembocó por otros cauces «a finales de 2019», cuando Javier de Paz y el exalto cargo del CNI Sergio Sánchez plantearon «construir una consultora estratégica que tendría el atractivo de contar con un expresidente del Gobierno como consultor y principal referencia». Así fue como se constituyó Análisis Relevante, según la versión de Martínez, con la «conformidad» de los cuatro implicados, incluido el expresidente. A partir de entonces, la compañía comenzó a realizar determinados informes de consultoría que elaboraba «el consultor» pero finalizaba Sergio Sánchez, y que finalmente eran maquetados por la mercantil de las hijas de Zapatero, Whathefav SL, «con quien se estableció una iguala por importe de 3.000 euros mensuales».
El documento subraya que «el señor Rodríguez Zapatero quedó fuera del accionariado y órganos formales de la empresa, pero era quien la lideraba y decidía todas aquellas cuestiones de estrategia y captación de los clientes». Fue el exdirigente socialista quien captó «a las cuatro empresas que contrataron con Análisis Relevante hasta el año 2025». Uno de los primeros clientes de la consultora fue precisamente Plus Ultra, una aerolínea que Martínez Martínez conoció en mayo de 2020, «cuando el señor Rodríguez Zapatero le adelantó que iba a recibir una llamada de los directivos de esta compañía», concretamente de su presidente y su CEO, los imputados Julio Martínez Solá y Roberto Roselli.
En un primer momento, Plus Ultra se acercó a Análisis Relevante en busca de ayuda para obtener financiación. Pero, según añade la defensa del supuesto testaferro, «Julio Martínez Martínez no tenía posibilidad alguna de obtener nada por sí mismo, mucho menos financiación pública o privada». «Su misión consistía en intermediar entre cliente y consultor», resume su abogada, Dolores Márquez de Prado. De modo que, según expresa ella, Zapatero era «quien marcaba los pasos a seguir» y sugirió, entre otras cuestiones, remitir una carta al vicepresidente del banco Santander para la concesión de un crédito ICO. También se intentó buscar financiación en La Caixa, pero «ninguna de esas vías dio resultado».
Hasta que el 3 de julio de 2020 se creó el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE) de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), y Plus Ultra pasó a enfocar todos sus esfuerzos en la concesión de la ayuda de este organismo. En cuanto a los pagos de la aerolínea, Martínez expone que a finales de julio se firmó un contrato en el que se acordaron «unos honorarios» de 5.000 euros mensuales que, «con independencia del contrato», se abonaban a cambio del «asesoramiento» de Zapatero. «Adicionalmente, en contraprestación a los servicios prestados y el éxito de la operación, el 19 de enero de 2021 se firmó» otro contrato entre Plus Ultra y una compañía de Martínez Martínez llamada Idella Consulenza Strategica SL.
La defensa de Martínez Martínez confirma aquí lo avanzado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y señala que Plus Ultra se comprometió a «abonar el 1% de la financiación obtenida a Idella». El documento remitido al juez indica que Zapatero fue informado «puntualmente» de «todos los pasos» y que el expresidente comunicó a Julio Martínez la aprobación del rescate el 26 de febrero de 2021. El escrito expone que los pagos a Idella se realizaron en diferido «hasta el año 2026», dada «la presión mediática» que había en torno al rescate. «En total, la cuantía abonada en concepto de honorarios por mediar en la obtención de la ayuda ascendió, aproximadamente, al 1% de la cantidad obtenida conforme a lo acordado». Es decir, que si el rescate fue de 53 millones de euros, las mordidas habrían sumado alrededor de 530.000 euros.