La declaración de Julio Martínez Martínez ante el juez José Luis Calama marca un punto de inflexión en la causa que investiga al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por presunto tráfico de influencias. Martínez, considerado por la instrucción como el testaferro y hombre de confianza de Zapatero, ha anunciado su disposición a colaborar con la justicia para aliviar su propia situación penal, y en un escrito de seis folios presentado por su abogada, María Dolores Márquez de Prado, desmonta la versión del exmandatario socialista y le sitúa como el verdadero cerebro de una red que canalizaba presuntas mordidas millonarias a través de un entramado de empresas pantalla.
Según el documento, al que ha tenido acceso este diario, Martínez Martínez asegura que Zapatero medió personalmente en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, que recibió 53 millones de euros del Gobierno tras la pandemia, y que la compañía pagó una comisión de aproximadamente 530.000 euros. Esta afirmación contradice directamente la declaración que Zapatero realizó ante el juez, en la que negó cualquier intervención en favor de la aerolínea. La defensa de Martínez sostiene que el expresidente «marcaba los pasos a seguir» y que fue él quien sugirió remitir una carta al vicepresidente del Banco Santander para gestionar un crédito ICO, así como buscar financiación en La Caixa, aunque ninguna de esas vías prosperó.
La UDEF de la Policía Nacional ya había situado a Martínez Martínez como el encargado de ejecutar las directrices de Zapatero. En uno de sus atestados, los agentes describen que «Julio Martínez Martínez actuaría a varios niveles: como interlocutor habitual de los clientes de la red, como receptor y ejecutor de las órdenes directas de José Luis Rodríguez Zapatero, y como persona al frente de un entorno societario cuyo objeto sería la canalización de los fondos abonados por los clientes al entramado». La investigación se refiere a este entramado como la «finance boutique», un complejo sistema de empresas pantalla utilizado para ocultar el origen y destino de los pagos.
El escrito de la defensa de Martínez revela además que conoció a Zapatero en 2011, cuando este aún era presidente del Gobierno, de la mano del ejecutivo Javier de Paz. A partir de ese momento, Martínez se convirtió en el nexo del expresidente con los directivos de Plus Ultra, Julio Martínez Solá y Roberto Roselli, ambos imputados en la causa. Según la instrucción, la relación entre Zapatero y Martínez era tan estrecha que los directivos de la aerolínea se referían a él como «Julito», «el tocayo» o el «lacayo» de Zapatero. La defensa de Martínez sostiene que su cliente no tenía capacidad por sí mismo para obtener financiación pública o privada, y que su misión se limitaba a intermediar entre los clientes y Zapatero, quien era el verdadero líder de la operación.
En cuanto a los pagos de Plus Ultra, Martínez expone que a finales de julio de 2020 se firmó un contrato de asesoramiento con honorarios de 5.000 euros mensuales, que se abonaban a cambio del asesoramiento de Zapatero. Adicionalmente, la aerolínea habría pagado una comisión de 530.000 euros por la intermediación en el rescate. La UDEF ya había detectado estos movimientos en sus informes, pero la declaración de Martínez supone la primera confirmación directa de un implicado que sitúa a Zapatero al frente de la trama. La colaboración de Martínez, si se materializa, podría ser determinante para el futuro del expresidente, ya que la ley premia con atenuantes penales a quienes corroboran los indicios existentes, aportan nuevas líneas de investigación, se autoinculpan y muestran arrepentimiento.
La causa, que instruye el juez José Luis Calama en la Audiencia Nacional, investiga a Zapatero por presuntos delitos de tráfico de influencias, cohecho y blanqueo de capitales. La declaración de Martínez se produce después de que el comisionista Víctor de Aldama, otro de los investigados, lograra esquivar el ingreso en prisión en el marco del caso Koldo, lo que ha llevado a otros implicados a buscar acuerdos con la justicia. La defensa de Martínez ha subrayado que su cliente está dispuesto a colaborar plenamente, lo que incluye revelar detalles sobre otros clientes de la red y el destino de los fondos canalizados a través de las empresas pantalla.
El caso ha generado un fuerte impacto político, ya que afecta a un expresidente del Gobierno y a varios ex altos cargos del PSOE. La investigación se centra en si Zapatero utilizó su influencia para obtener beneficios económicos a cambio de intermediar en rescates públicos y otras operaciones empresariales. La declaración de Martínez, que se espera que dure varias horas, podría arrojar luz sobre el alcance de la trama y la implicación de otros políticos y empresarios. Mientras tanto, el entorno de Zapatero ha mantenido silencio y no ha realizado declaraciones públicas sobre las acusaciones.